sábado, 30 de junio de 2007

fiebre... y brindis.

"En los brazos de la fiebre que aún aguantan mi frente, lo he pensado mejor y desataré las serpientes de la vanidad El paraiso es escuchar el miedo es un ladrón al que no guardo rencor, y el dolor es un hermano de la muerte"
Hoy los versos prestados son de Héroes del Silencio, y aunque no llegue a estar del todo "en los brazos de la fiebre", tengo esa misma sensación de ser un pequeño trapo andante. Ayer el paraíso fue escuchar a dos de las personas que más me importan alrededor de una bandeja de patatas, aunque yo no estuviera demasiado al 100%. Y el verano definitivamente está comenzando, y con él ilusiones de hacer muchas cosas CONTIGO, aunque no estés leyendo esto. Pero también con la misma sensación de no querer hacer nada. A veces me siento el "último hombre", el que ha perdido la voluntad y ha decidido que no va a hacer nada, porque, total, luego somos lo que somos, cenizas y humo. Pero otras veces miro a otras personas. Aquellas que en su momento comprendieron todo esto, y decidieron que no podían pasar de puntillas por un mundo que sólo está aquí para que hagamos feliz a la gente. Hoy brindo con un vaso de agua, en el que flota una aspirina efervescente, (lo siento, sé que no es muy literario, pero no doy para más) por todas estas personas. Por las que he conocido, y las que me quedan por conocer, y por que sigan existiendo muchas. Y también brindo por TÍ

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