martes, 18 de septiembre de 2007

El ciclo del agua

Un réquiem no debe ser, por fuerza, una canto de despedida de la vida, sino la reflexión sobre una experiencia vital terminada, y el homenaje que la rinden aquellos que tuvieron el privilegio de compartirla con aquél que se marcha. La vida nunca se despide, sólamente sigue: nuestras vidas siguen siendo los ríos que Manrique mandaba a desembocar en el mar. Pero Manrique no contaba con el ciclo del agua, aquellas nociones que a todos nos enseñaron de niños: el agua que llega al mar se evapora y asciende hasta caer en forma de precipitaciones que pueden dar lugar a nuevos ríos. El mar es el morir, pero también es el garante de la gestación de la nueva vida. Por otra parte, también hay ríos que desembocan en otros ríos, que sirven de afluentes para constituir un río aún más grande. Ojalá fuéramos capaces de ver que las personas que nos dejan no son más que los que garantizan que la vida continue, y que su vivencia busca casi por entero servirnos de afluente. De pequeño, cuando intentaba pensar en la muerte, llegaba un momento en que la mente se me ponía en blanco: la única imagen que aparecía en mi cabeza era la de un televisor que se apagaba: zas! y todo en negro. Era entonces cuando me preguntaba ¿y ya está?. Y en mi mente infantil quedaba dibujada la convicción de que no podía tener sentido, nacer para dormir indefinidamente. Tengo la sensación de que hoy estoy siendo increíblemente críptico, así que entenderé las quejas de todo aquél que piense que esta entrada no tiene ningún sentido. A lo mejor no lo tiene, pero es que las cosas no siempre se pueden explicar con sentido, y menos cuando con ellas se aluden a sentimientos. Este fin de semana ha sido muy intenso, y ha desenterrado recuerdos que me duele recordar. Pero ese dolor me hace ser más sensible al dolor de los demás, aunque no más inteligente para remediarlo. R-500: FIN DE PROHIBICIONES Fin de "Prohibido pedir ayuda" Fin de "Prohibido demostrar cariño" Fin de "Prohíbido mostrarse cercano" Añadir los que más os gusten. Hasta la vista ciberespacio. P.D: Por tí, por corregirme las faltas de ortografía del blog. Porque sabes que ahora tienes otra estrella, y que ya ha hecho efecto en pleno día, en alguna carretera a las dos de la tarde. Espero haber servido de ayuda. Y si no, me conformo con haber servido de almohada.

1 comentario:

Anónimo dijo...

GRACIAS!!! Ya sabes todo lo que incluye esta palabra, y mucho más aún de lo que podría escribir con palabras, y expresar con el alma. Porque sé que te haría ilusión tener, por fin, una entrada mía. Y porque en su momento no lo hice. Me encantó, y me encanta!!