miércoles, 5 de septiembre de 2007

Fin de prohibiciones


Hoy me he encontrado con una agradable sorpresa en el manual de la autoescuela: una señal, cuyo nombre dicen los de la DGT que es R-500, pero que tiene otro nombre mucho más interesante: "fin de prohibiciones". He decidido adoptarla como mascota para el blog, aunque no sé muy bien que haré con ella, ni siquiera si le sentará muy bien que la llame "mascota".


Fin de prohibiciones... o de restricciones, que dice el manual. Una señal que pretendo imponerme a mi mismo, para librarme de otras del estilo: prohibido cambiar, prohibido intentar de nuevo, prohibido sonreir porque hoy no toca, prohibido... Además, esta señal sólo es vinculante para "vehículos en movimiento", luego, para serla fiel, es un requisito obligado no quedarme quieto en el sitio, no conformarse, seguir "en marcha", y con el motor encendido. Quien quiera unirse al club de la señal R-500 (con perdón, este nombre me sigue sin gustar), que levante el ratón, o el teclado, o se manifieste...o no. Libertad.


La cita de hoy es mi firma del correo electrónico, que hoy viene al pelo. Creo que es de Virgilio:



"Pueden hacerlo, porque creen que pueden"


Yo me lo creo, aunque a veces no pueda creérmelo del todo.


Hasta la vista, ciberespacio.

2 comentarios:

Sugus dijo...

¡Yo levanto el ratón! Jajaja
Me ha encantado. Lo usaré en una catequesis.
Un abrazo.

maka dijo...

Hola guapo!!estaba devolviendote la visitilla...y como mola!!!

QUERE ES PODER!!!

eso decian los ositos amorosos...jajaja

UN BESITOOOOOO