sábado, 15 de septiembre de 2007

Quizás hoy era el día más indicado para esta canción, aunque cualquier día podría serlo.

No estarás sola, vendrán a buscarte batallones de soldados que a tu guerrilla de paz se han enrolado. Y yo en primera fila de combate abriendo trincheras para protegernos, mi guerrillera.

No estarás sola, te saludarán a tu paso en mil idiomas, con mil lenguajes, la gente a la que despertaste en cada viaje, los que dormían en las calles, a los que preguntaste, por su esperanza, por su desastre.

No habrá distancias que no cubra cualquier hombre que te busque. No habrá rincón en que tu nombre no se pronuncie. No habrá misterio o duda en que tu presencia no luzca, faro solidario en ausencia de paz, en tiempos difíciles Estrella Polar.

Sola nunca, nunca estarás.

No estarás sola, siempre habrá quien se parta en dos en cada despedida, quien te de aliento cuando te des por vencida. Tu revolución llenará sonrisas, yo la incorporé a mis aperos de trabajo, a mi vida.

Clava hoy tus raíces en mí. Quién pudiera retenerte en Madrid. Visitaremos lugares a los que hemos ido antes juntos, antes de conocerte, antes de encontrarte.

No estarás sola, siempre habrá quien te ayude a hacer las mudanzas, quien te regale manos flores presencias sin pedir nada. Y allí estaré para amarte, y aunque no esté, allí estaré para amarte.

No estarás sola. No, no estarás sola. No estarás sola.

Porque no estarás sola, aunque hoy parezca que te quedas algo más sola. Porque quizás no lo estuviste nunca, porque me gustaría que lo recordaras siempre. Porque un día como hoy la vida echa abajo tu puerta y te pide cuentas injustificadamente.

Porque no se puede elegir el momento ni el lugar, pero sí la manera de responder a los golpes.

Porque con cada pérdida se puede ganar una estrella. Y con las estrellas se pueden orientar las brújulas.

Hasta la vista ciberespacio.

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