sábado, 27 de octubre de 2007

Emulando al Principito




¿Alguna vez habéis sentido la íncreíble sensación de tener un estante vacío en la estantería?

Quizá sólo me produce satisfacción a mí, porque, como el Principito, "mi casa es tan pequeña" (y eso que él tenía un volcán para deshollinar cada mañana, yo ni siquiera eso). El caso es que, para mi, un estante vacío significa una nueva oportunidad, un nuevo espacio donde pueden llegar nuevos libros, nuevos cd´s... nuevas experiencias. La verdad es que dudo que a nadie más le pase eso... pero hoy me ha pasado a mí.

Si Freud viniera a visitarme, posiblemente diría que me gustan los estantes vacíos porque tengo una clara aversión a la relación social y un trauma infantil en el cual mi habitación estaba llena de estanterías vacías, y bla bla bla...

Lo que mi amigo Freud no sabe es que lo que más me gusta hacer tras haber vaciado una estantería es volver a ir colocando cosas en ella. Y sentir que esta vez soy Yo quien decide qué cosa va en cada sitio. La libertad a veces hay que sentirla en tu propia habitación, creo yo.

A veces es útil hacer con el corazón y la cabeza lo mismo: cambiar, recolocar, redefinir mis prioridades y sentir que uno mismo decide sobre su propia vida... Eso sí, dejando en su sitio los pilares de la estantería... que siempre pueden crecer hacia arriba (bueno, en mi caso, no creo. Mi casa sigue siendo pequeña)

Quizá, como el Principito, todos tenemos una rosa. Una rosa presumida y altanera, que, nos guste o no, hemos de cuidar. Cada uno le ponemos un nombre, o varios. Pero, sobre todo, lo que hay que ponerle es cariño.





Hasta la vista, ciberespacio.

miércoles, 24 de octubre de 2007

Héroes

Porque silencio, lo que se dice silencio, hubo poco esa noche. Y eso que la cosa empezó tranquilita, con un poco de iluminación azul-íntima y música de Enya... para continuar con un gran concierto en el que los Héroes demostraron que pasados los años pueden llegar a emocionar a un público, por otra parte, entregado a ellos de todas maneras.


Si algunos podíamos llegar a tener dudas sobre las condiciones de Bunbury, nos bastó con ver la primera carrera que hizo sobre el brazo central del escenario (al estilo OT). Por otra parte, también hay que destacar el estado de su voz, que pese a los muchos conciertos a la espalda, sonó potentísima (dentro de lo que puede sonar en el Estadio Olímpico de La Cartuja).


Otro de los puntos fuertes fue la duración: 2 horas y media largas de concierto, con varias salidas y entradas de la banda. Más de lo que muchos llegamos a esperar. Y con un montaje de 10, con una serie de animaciones bastante curiosas, y para muestra un botón.


El concurso se llama: ¿En qué canción aparece cada animación?











Quien lo adivine, ya sabe: ¡un comentario!

Aquí va el vídeo que había prometido: un fragmento del estribillo de "Iberia Sumergida". Que lo disfrutéis

Hasta la vista, ciberespacio.

Con la Aristocracia del Barrio

Y es que el Quique González es capaz de llamar a su banda "la Aristocracia del barrio" y quedarse tan pancho. Y no contento con ello, además es capaz de contarte la historia de todos los componentes, explicarte que uno de ellos tenía un videoclub, todo ello lanzando un par de chascarrillos al mas puro estilo monologuístico.

La cita era en Rivas-Vaciamadrid (un poco incómodo para los madrileñitos de a pie, pero bueno), en un auditorio de capacidad media (siempre fui pésimo para calcular espectadores, así que no daré cifras), en el que todos pudimos estar bastante cerca de la banda. El inicio, de libro: escenario a oscuras, primeros acordes de "Y los conserjes de noche", y se enciende una lámpara de pie que deja en penumbra el escenario.

Lo que siguió fue una serie de canciones, al ritmo de "¿vamos a ello?", con un ambiente muy bueno por parte del público y entre la banda. De esta manera, durante 2 horas de concierto (una duración más que sobresaliente para un cantautor), pudimos escuchar los nuevos temas del "Avería y redención" a la vez que recordamos antiguas canciones.

Otro de los puntos a destacar es el nuevo órgano de Quique, del que no voy a comentar mucho. Vuesas mercedes pueden observar:

Por último, un pequeño vídeo para que los podáis observar en acción, aunque sólo sea un poco:

Y aquí acaba mi crónica. Mi recomendación: si pasa por vuestra ciudad... VEDLO. Te gusten o no los cantautores, un poco de rock´n roll siempre viene bien.

70.000 Héroes y un cantautor montado en cadillac

Y, por fin, comienza el relato de uno de los fines de semana más interesantes de las últimas semanas: Quique González presentando "Avería y redención" en Rivas-Vaciamadrid, estancia en Sevilla y gran plato fuerte: concierto de Héroes del Silencio, reunificados para esta última gira y dando lo máximo ante un Estadio de La Cartuja abarrotado hasta la bandera. Intentaré no ser demasiado repetitivo, pero si abundan las expresiones "genial", "increíble" y otras por el estilo, me tendréis que comprender.

martes, 23 de octubre de 2007

Chapa y pintura

Pequeña aclaración para que disculpéis las molestias que puedan ocurrir durante estos días mientras se piensa en la remodelación del blog. Prometo, al menos entre hoy y mañana, que informaré detalladamente sobre los conciertos que ocurrieron esta última semana. Tranquilos, Héroes del Silencio llegarán...

lunes, 22 de octubre de 2007

El hombre renacentista

Parece mentira, pero las malas noticias hay ocasiones en que deciden asociarse para dejarnos perplejos. Hace unas semanas se fue Carlos Llamas, luchando contra una enfermedad que, lamentablemente, se está haciendo un hueco en nuestra realidad cotidiana con demasiada facilidad. Esta vez la baja se la lleva Onda Cero, con el fallecimiento de Juan Antonio Cebrián el pasado día 20 de octubre. Un final injusto para la Rosa de los Vientos (que espero que siga adelante), que había conseguido enganchar a los que no somos oyentes habituales de Onda Cero; merced a una mezcla de curiosidad, ecologismo y divulgación histórica. Nos quedan sus "Pasajes de la Historia", que descubrimos ahora que contaba sin necesidad de guión. Esta mañana se le definía en El Mundo como "el hombre renacentista". Si tenéis un rato, entrad en: http://www.juanantoniocebrian.com/ y descargaros uno de sus pasajes. Merecen la pena. Hasta la vista, ciberespacio.

viernes, 12 de octubre de 2007

Día de la Banderidad

Bienvenidos al país de las banderas, de las enseñas y los escudos. Bienvenidos a este lugar paradisíaco en el que nadie te juzga por lo que eres, sino por la bandera en la que envuelves: In banderam veritas, que dirían los antiguos. En este país no hace falta mucho: un trozo de tela, unos rotuladores de colores, y coincidir con tres o cuatro para que vuestra bandera sea la misma. Eso sí, poseer una bandera requiere fidelidad: no podrás salir de casa sin ella, o por lo menos sin sus colores en tus pulseras, camiseta, cinturón, calcetines... ah! y un gorrito para dormir por la noche, que no falte nunca. Pero también tiene sus ventajas, podrás hacerte vídeos con ella de fondo para felicitar el Día de la Bandera, o quemar la de tu amigo Pepito cuando no te devuelva los rotuladores que le dejaste para pintar la suya. Y pronto descubirás que tener una bandera es algo muy interesante: conseguirás masas de descerebrados seguidores que harán lo que tu desees para defender tu banderita, o para criticar la del contrario (¡ya no te hará falta quemarla personalmente!). No necesitarás bañarla con la sangre de tus enemigos, como harían en la Edad Media. Aquí, con colgarla en algún Ministerio sirve: los nuevos héroes de la contemporaneidad son los guays que consiguen subirse a una cornisa de un edificio oficial a quitar y poner alguna banderita... El día de la Raza, lo llaman en sudamérica (yo pregunto, ¿de cuál?). Un día en el que en México ha sido costumbre hasta hace poco lanzar huevos a la escultura de Cristobal Colón. Algunos habrían preferido no haber sido descubiertos, al menos no de esta manera.

"Lo maravilloso de la guerra es que cada jefe de asesinos hace bendecir sus banderas e invocar solemnemente a Dios antes de lanzarse a exterminar a su prójimo." Voltaire.

Hasta la vista ciberespacio.

jueves, 4 de octubre de 2007

"Un periodista de una pieza"

No soy partidario de hacer notas panegíricas, pero me parece que un medio de comunicación tan grande como Internet es el lugar justo para rendir homenaje a un periodista. Aunque no soy el único que hoy lo hace. Carlos Llamas ha sido para la gente de mi generación la banda sonora de la cena, de la recogida de la mesa, del irse a la cama. Él nos ha enseñado que los programas de noche se pueden hacer serios utilizando todo el humor y toda la ironía. Y explicando todo claro, entrando en tu casa como cualquier amigo que te viene a contar la actualidad que muchas veces no tienes tiempo de digerir. Y también lo dijo claro: Tengo cáncer. Con sus seis letras. Y lo luchó. Y volvió a la radio, aunque no fuera siempre en las mejores condiciones. Cuando uno ha convivido con esta enfermedad sabe el valor y la fuerza que hay que tener para estar delante de un micrófono cuando te duele hasta el alma. Nada más que decir. Mis respetos y mi admiración para él y su familia. Os dejo con un pequeño retrato de Ángeles Afuera: La cita de hoy va a ser de Charly, como le decían en la redacción:
"Los sentimientos son la medicina que no te prescriben los médicos"
Hasta la vista...

martes, 2 de octubre de 2007

bAd Day

Hoy es uno de esos días en los que me odio a mí mismo, porque son aquellos que me alejan más de lo que en realidad quiero ser, uno de esos días que debería ser un derecho constitucional el poder pedir la repetición de todos tus actos, empezando por el zumo de naranja del desayuno (que hoy supo fatal, quizá un presagio de lo que iba a ocurrir. Nueva frikiteoría: la capacidad predictiva de los zumos de naranja). Y la verdad es que tampoco el día lo ha puesto fácil. En "Como Dios", llega un momento en que Jim Carrey y Morgan Freeman se ponen a fregar el suelo, y, a modo de analogía (este "a modo" tiene dedicatoria, aunque no sé si el beneficiado leerá esto, eh Parri?), el mundo se va arreglando y volviendo a su normalidad. Pues bien, ha llegado el momento de fregotearme la cara y la lengua, que andan un poco revueltas. ¿Quién te protege cuando te quedas tú sólo con tus pensamientos? ¿Quién te lanza el salvavidas cuando el que ahoga a los demás eres tú? Quiero un desierto para poder gritar a gusto!! AAaAaAaaAaRGgghh!!! Le dejo a Fito el final, que lo pondrá más positivo:

"Hay días que parece que nunca se va a acabar el Sol y otros son tan tristes como una despedida en la estación, es igual que nuestra vida, que cuando todo va bien, un día tuerces una esquina, y te tuerces tú también. Esa telaraña que cuelga en mi habitación, no la quito, no hace nada, solo ocupa su rincón. Yo he crecido cerca de las vías y por eso sé que la tristeza y la alegría viajan en el mismo tren ¿quieres ver el mundo? Mira hasta debajo de tus pies."

Hasta la vista, ciberespacio.