miércoles, 30 de abril de 2008

No comment, no question...

Esta mañana ha salido una nota pública relacionada con la moda tan lamentablemente extendida en la actualidad de las "comparecencias de prensa" sin preguntas. Me veo en la obligación de hacerme eco, así que ahí va:

El ejercicio del periodismo pasa por crecientes dificultades que deterioran la calidad de la democracia y perjudican a los ciudadanos, que no reciben una información satisfactoria y suficiente.

Entre esas dificultades y malas prácticas figura la provocada por personajes públicos, de la política y de otros ámbitos, que evitan someterse al procedimiento clásico de conferencias de prensa, con turno de preguntas y repreguntas de los periodistas que representan medios informativos acreditados, y recurren a las llamadas “declaraciones institucionales” sin más explicaciones públicas adicionales.

Consideramos que esas “declaraciones sin preguntas” no merecen la comparecencia de periodistas, sobra con la distribución de las mismas, en los soportes posibles, para que los medios valoren el tratamiento informativo que les parezca adecuado.

La reciente campaña electoral puso de manifiesto esta y otras deficiencias. Los principales candidatos rehuyeron las conferencias de prensa, y optaron por prefabricar titulares e información, especialmente para los medios audiovisuales.

José Antich, director de “La Vanguardia” Ángel Expósito, director de “ABC” Javier Moreno, director de “El País” Rafael Nadal, director de “El Periódico de Catalunya” Pedro J. Ramírez, director de “El Mundo” Francisco Marhuenda, director de “La Razón” Arsenio Escolar, director de “20 Minutos” Ana I. Pereda, directora de “Qué!” Albert Montagut, director de “ADN” Ignacio Escolar, director de “Público” Josep Carles Rius, decano del Col.legi de Periodistes de Catanlunya Fernando González Urbaneja, presidente de la APM y de la FAPE
Me parece perfecto que por fin se unan voces para algo que merece la pena, como es que la información periodística no pierda el apellido, que es precisamente lo que la hace un bastión para el debate público y la democracia. Sin periodistas que pregunten, que pongan en aprietos al político o portavoz en cuestión para que no diga exclusivamente la parte de la realidad que mejor le viene para sus intereses, no puede haber democracia. Parece que en algo va a cambiar la cosa, que pese a las discrepancias políticas o ideológicas, todos tienen claro qué es periodismo y qué no. El derecho a preguntar debería constar en la Constitución como derecho inalienable en una democracia que se precie de ser algo más que un falso escaparate de bienestar. Y, junto a él, el derecho a obtener respuesta, especialmente de los poderes públicos, a quienes corresponde más que a nadie dar explicaciones, y que deben aprender que esa auditoría que les realizan los ciudadanos a través del periodismo (ahí está el periodismo como servicio público y vigilante del poder) es precisamente la que le da legitimidad para seguir en su puesto. Un Gobierno que no responde, unos políticos, empresarios... que no admiten preguntas, nos llevan a pensar más en aquello que omiten que en aquello que cuentan. Tienen mucho que perder en este juego, para empezar pueden perder la confianza. Y para continuar pueden acabar confirmando la sospecha: que la mentira está encima de su escritorio, entre el lápiz y la calculadora. Ignacio Escolar, director de Público, desvela en su blog que a partir de ahora, los periodistas de su medio no irán a las ruedas de prensa que no den la posibilidad de hacer preguntas. Es un poco arriesgado, pero en algún momento hay que coger la sartén por el mango. Pero no es eso lo que más me molesta. Lo peor es que el periodismo de empresa, la comunicación de tipo corporativo (empresas, partidos políticos, administraciones públicas... el "otro lado" que se llama) parecen las mejores opciones para los nuevos periodistas. Ya no es sólo el problema de ser carne de cañón, sino convertirnos sin comerlo ni beberlo en carne de cañón corporativa. Próximamente: os contaré lo que dió de sí la tercera jornada del ciclo de conferencias en CaixaFórum "La noticia es el dilema (y viceversa)", esta vez fue sobre polarización en prensa, y tiene tela que cortar. Por otra parte, tuve el inmenso placer de charlar un rato en la redacción de Metro con su director, Carlos Salas; así que algo os contaré de ello. Eso sí, no puedo (aunque me gustaría) prometer celeridad, y mira que lo siento. Hasta la vista, ciberespacio.

miércoles, 23 de abril de 2008

La regla fundamental del oficio...

"Y la razón por la que he conseguido superar esta desgracia es que conozco la regla fundamental de este oficio. ¿Cuál es esta regla? Pues que en política, a veces, hay que fingir que se es estúpido o hacer creer a los demás que ellos son los únicos inteligentes. Pero para hacer esto hay que tener los dedos ligeros, flexibles y... ¿Ha visto alguna vez un pájaro empollando los huevos, en el nido? Pues un político debe tener los dedos lo bastante ligeros, lo bastante flexibles como para deslizarlos bajo el pájaro y llevársele los huevos. Uno por uno. Sin que el pájaro se dé cuenta"



Alí Bhutto, entrevistado por Oriana Fallaci.

Karachi, abril de 1972.



Me da la impresión de que los políticos de hoy no tienen los dedos "demasiado flexibles". Son más bien dedos torpes, poco habilidosos; anticipados por los líderes de opinión. Esos sí que parece que nos quitan los huevos, y en ocasiones hasta el nido.

El periodismo debería ejercer esta función de "vigilante del nido". Otra cosa es que a las empresas editoriales les interese vigilarlo, o que se vigile con más o menos intensidad en función de qué manos intentan "robarnos los huevos". O tocarlos, al menos. El que quiera entender, que entienda. Y el que no, que se ría, por lo menos.




La verdad es que Oriana Fallaci y su "Entrevista con la historia" me está dando muchas frases para la reflexión.


Hasta la vista ciberespacio.

domingo, 20 de abril de 2008

"Lugar y deslocalización"


Escribía Edward Relph en 1976:

"Existe una sensación familiar y generalizada de que el localismo y la diversidad de los lugares y paisajes que caracterizavan las sociedades preindustriales y las culturas artesanas están siendo minimizados, y quizás erradicados. En su lugar estamos creando (...) un paisaje "plano" que carece de profundidad emocional, y que sólo puede suscitar experencias banales y mediocres.
(...)
Comentarios de ese tipo indican la posibilidad de una geografía "carente de lugares" (a placeless geography), una geografía desprovista tanto de paisajes diversos como de lugares con significado, y ello significa quye también nosotros mismos estamos sujetos hoy día a las fuerzas de esa "deslocalización" y estamos perdiendo nuestro sentido del lugar"

Este autor desarrolla una serie de teorías sobre el paisaje como un elemento al que el hombre une su emotividad, con el que se crean lazos: el lugar.En este fragmento critica la homogeneización de los paisajes fruto de la sociedad industrial, y lo hace en los años 70, luego no podemos acusarle de "ecologista-oportunista-que-aprovechas-la-crisis-del-ladrillo".

Es una teoría muy curiosa para mí, ya que por primera vez encuentro un nexo de unión entre geografía y sentimiento, que habla de "paisaje con profundidad emocional". Y lo encuentro muy cierto: hay paisajes en la vida que tienen un sentido emocional implícito, que incluso parece que contribuyen activamente a los grandes (y pequeños) momentos de la vida.

Hubiera sido muy interesante que los gobernantes del Levante español hubieran conocido las teorías de Relph antes de crear una bonita playa de ladrillos...

Hasta la vista ciberespacio

domingo, 13 de abril de 2008

Conferencias CaixaForum (I): Gratuitos vs. Tradicionales

Con un poco de retraso, os cuento algo de lo que dió de sí la conferencia sobre prensa gratuita y prensa de pago, a la que asistí el pasado miércoles 9 de abril en el recinto del CaixaForum de Madrid. Pero esta vez no lo haré por medio de una crónica escrita, sino que sigo haciendo mis pinitos con el podcasting y os dejo una crónica en audio, en el reproductor de podomatic que está en la barra derecha de la página. También podéis visitar mi página de podomatic. El reportaje demuestra que todavía no me acabo de apañar muy bien con el amigo Audacity, pero todo se andará. Prometo más reportajes... Hasta la vista, ciberespacio.

viernes, 11 de abril de 2008

Capitalismo...

A la imagen de Sugus y de Er Migue, se me ha ocurrido mirar "cuánto vale mi blog".

My blog is worth $2,822.70. How much is your blog worth?

Me parece de coña... ¿En serio mis paridas mentales se pueden cuantificar y pasar por la máquina registradora? Puedo atreverme a decir, en este momento de mi vida bloguera, que me considero un blog sobrevalorado. Parece que la única manera de valorar algo en la vida actual es ponerle precio en dólares (y ni siquiera en euros, que están ahora más fuertes). Maravillas del capitalismo... Hasta la vista ciberespacio.

lunes, 7 de abril de 2008

"No le diré qué soy"



"Hay quien me pinta como un personaje atormentado, misterioso,y quien me pinta como un tipo casi alegre que sonríe casi siempre, que se ríe siempre. Las dos imágenes son inexactas. No soy ni uno ni otro. Soy... No le diré qué soy. No se lo diré jamás a nadie."
Henry Kissinger a Oriana Fallaci en una entrevista.
Noviembre de 1972.
No le diré qué soy.... No se lo diré jamás a nadie... En algún momento, he pensado lo mismo. La información es poder, la información sobre mi persona es poder que tienen los demás para hacerme daño. La solución está clara: no daré pistas, no dejaré entrever los atisbos de inseguridad que hay en mi vida. Me haré impenetrable, inescrutable, crearé una imagen dura y maleable que me defienda de la vida y de los demás. Y me irá bien, porque no tendré problemas con nadie, y nadie los tendrá conmigo.

Es una idea redonda: me protege de los demás, a la vez que los protege de mi inseguridad, de mis dudas, de mis pequeñas y grandes miserias. Reservo mis momentos más dolorosos para mi propia esfera de tranquilidad. Me aíslo, e insonorizo las paredes de mi cabeza y de mi corazón con cajas de huevos, como si de una sala de música se tratara. Y soy feliz, o me creo feliz.



No le diré qué soy... No se lo diré jamás a nadie... Pero sé que no puedo. Necesito de los demás de la misma forma que necesito un café cada mañana para no caerme de sueño en la primera clase. Y creo que los demás sólo confían en mí sabiendo que soy un ser dependiente, como ellos. Y en esa dependencia creo lazos, sumo afectos, y lo hago de una manera sincera, porque conozco y soy conocido por la otra persona en todas mis facetas.

Y ¿sabes una cosa? Me he dado cuenta que necesito arriesgar con las personas. Que si no lo hago, no habré ganado nada, y no habré dado la oportunidad de que nadie se intente ganar mi amistad. Y si no lo hago, es posible que esté perdiendo el tiempo...



Dos opciones, que ni siquiera son excluyentes ni únicas...

Experimentos de psicología-ficción...

Vaya cosas raras que me salen escribiendo a las 12 de la noche... Un nuevo caso de escritura automática (de la que ya hablé aquí).

Hasta la vista, ciberespacio

domingo, 6 de abril de 2008

"Cometas en el cielo": parte I


"Por tí lo haría mil veces más"

Afganistán, 1976. Una historia que arranca hace más de 30 años, en un país que inicia una guerra (y que no ha parado hasta ahora, pese a los cambios de contendientes). Es un relato de nang y namoos, el honor y el orgullo de los pastunes (etnia mayoritaria de Afganistán, musulmanes de la rama sunnita); pero también un relato de esperanza y de heridas que cicatrizan al calor del tiempo que pasa.

Todos podemos ser Amir, conocer a una persona pura e íntegra hasta la médula, como Hassan, y ser cobardes e indignos ante su lealtad en alguna ocasión. Nos identificamos con Amir porque no es un héroe barato de novela de kiosco, sino que está a nuestra altura. Tiene miedo, es débil y llora; es un héroe humano. Pero no por ello deja de ser admirable.

Merece la pena leerla. Tiene el ritmo necesario para que no te pierdas en los nombres, las costumbres y las tradiciones, pero el detalle suficiente para que te metas en las calles de Kabul y mires las noticias de Internacional de otra forma. No es un canto a la alegría, pero si lo fuera tendríamos la sensación de que no nos cuentan la verdad; aunque tampoco es un drama en el sentido estricto.

Próxima parada: la adaptación al cine, actualmente en cartel.

Hasta la vista, ciberespacio.

jueves, 3 de abril de 2008

Cosas para las que NO VALE el Messenger

  1. Tener una conversación irónica (es imposible detectar la ironía en el messenger)
  2. Pedir consejo a un amigo (se pierden los elementos gestuales, que dan confianza)
  3. Tomarse una caña (a no ser que te conformes con un emoticono)
  4. Emocionarse (se moja el ordenador, y vaya jaleo que montas)

Y para que no digáis que soy ventajista, una serie de cosas para las que SI VALE el Messenger:
  1. Cachondearse de alguien
  2. Practicar mecanografía (es un gran método)
  3. Dar patadas al Diccionario de la RAE (tanto al DPD como al Panhispánico)
  4. Dar forma escrita a nuevas jergas que sólo tenían formas habladas (p. ej.: "she ninio")

Hasta la vista, ciberespacio.

miércoles, 2 de abril de 2008

Días raros

Días raros...
  • Días en los que te indignas con tu propia carrera, cuando descubres que la única manera que tenemos de considerarnos "ciencia" es utilizando anglicismos. Porque decimos naming en lugar de "nombrar", porque tenemos que hablar de branding en lugar de "identidad de marca". Me repatea. Al igual que la necesidad imperiosa de eliminar la diferencia entre ciencias y letras. ¿Realmente es necesario? ¿Realmente necesitamos un método científico?
  • Días en los que te das cuenta que no eres infalible. Que eres capaz de elaborar grandes discursos en un momento dado, pero que te fallan las palabras cuando realmente deberías emplearlas de mejor manera.
  • Días en los que redescubres el placer de leer en el metro. La culpa es de "Cometas en el cielo" de Khaled Hosseini. Ya contaré algo más sobre este libro, y sobre la película, que está actualmente en cartel.
Días que no son de vino y rosas, sino de zumos y paracetamol... Hasta la vista, ciberespacio