domingo, 20 de abril de 2008

"Lugar y deslocalización"


Escribía Edward Relph en 1976:

"Existe una sensación familiar y generalizada de que el localismo y la diversidad de los lugares y paisajes que caracterizavan las sociedades preindustriales y las culturas artesanas están siendo minimizados, y quizás erradicados. En su lugar estamos creando (...) un paisaje "plano" que carece de profundidad emocional, y que sólo puede suscitar experencias banales y mediocres.
(...)
Comentarios de ese tipo indican la posibilidad de una geografía "carente de lugares" (a placeless geography), una geografía desprovista tanto de paisajes diversos como de lugares con significado, y ello significa quye también nosotros mismos estamos sujetos hoy día a las fuerzas de esa "deslocalización" y estamos perdiendo nuestro sentido del lugar"

Este autor desarrolla una serie de teorías sobre el paisaje como un elemento al que el hombre une su emotividad, con el que se crean lazos: el lugar.En este fragmento critica la homogeneización de los paisajes fruto de la sociedad industrial, y lo hace en los años 70, luego no podemos acusarle de "ecologista-oportunista-que-aprovechas-la-crisis-del-ladrillo".

Es una teoría muy curiosa para mí, ya que por primera vez encuentro un nexo de unión entre geografía y sentimiento, que habla de "paisaje con profundidad emocional". Y lo encuentro muy cierto: hay paisajes en la vida que tienen un sentido emocional implícito, que incluso parece que contribuyen activamente a los grandes (y pequeños) momentos de la vida.

Hubiera sido muy interesante que los gobernantes del Levante español hubieran conocido las teorías de Relph antes de crear una bonita playa de ladrillos...

Hasta la vista ciberespacio

1 comentario:

Mª José dijo...

Vaya!! me ha parecido muy grato que alguien escriba sobre la relación geográfica/paisaje con el sentimiento. Menos mal que se da valor a esa relación, creo que es algo muy real que está influyendo en nuestras vidas. Interesante lo que andas estudiando. Besos