lunes, 5 de mayo de 2008

Protegiendo los lugares vírgenes...



Tengo una amiga a la que (¡increíblemente!) gustó la entrada de "Lugar y deslocalización", y le comenté que una de mis ideas para esa entrada era haber hecho un índice de los lugares que para mí significaban "algo". Creo que es una lista que todos tenemos, pero muchas veces, como me ocurrió a mí, no revelamos porque queremos mantener estos espacios como lugares vírgenes, que no puedan ser violentados por un observados objetivo que pueda retirar ese halo especial que tienen para nosotros.

Bueno, también he de reconocer que no sabía si iba a ser capaz de completar esa lista con muchos lugares, porque ¿cómo discriminar aquellos lugares que realmente significan algo de todos aquellos en los que has sentido algo? Es posible que esta sea una pregunta un poco personal que no soy capaz de responder aquí.

Pero el caso es que durante este puente sí que estuve en uno de esos lugares. Es la antigua casa de mi abuela en Trujillo (Cáceres), donde pasamos el sábado, aprovechando el puente y la Feria del Queso. Es uno de esos lugares con significado para mí, aunque para muchos lo haya ido perdiendo con el tiempo. Los muros de piedra, que son los que mejor mantienen el frío en verano, son perfectos para pensar, y para estar tranquilo... Que es justo lo que aquí se echa de menos.

Siempre que pienso en esa casa, me acuerdo de una canción de Ismael Serrano:

En esta casa antes hubo soledades,
antes de abrir sus puertas, sus ventanas,
para que entrara el aire de tus cielos,
para que se escaparan los fantasmas.

En esta casa nunca antes sonó un latido
de un corazón que siente, lucha y duda.
Y ahora anda el tuyo buscando sus voces
para cantar a aquellos que no escuchan.

Y ahora vienen a echarnos de esta casa,
búscame entre el humo y el metal,
aferrándome al alma de estos muros
entre los que te conocí,
en que jugamos a ganar batallas,
de esta isla de paz en que yo te creí
cuando me diste manos y esperanza.

En esta casa antes hubo mil silencios,
antes de que tu risa los llenara.
Aquí se forjó el humo de tus versos,
te vi llorar y vi crecer tus plantas.

En esta casa nunca antes hubo madrugadas
en que refugiarse de esta tormenta.
Y ahora bailas y bebes conmigo
en espiral de luz, y es que hubo fiesta.

Y ahora vienen a echarnos de esta casa,
búscame entre el humo y el metal,
aferrándome al alma de estos muros
entre los que te conocí,
en que jugamos a ganar batallas.

Y ahora vienen a echarnos de esta casa,
búscame entre el humo y el metal,
aferrándome al alma de estos muros
entre los que te conocí,
en que jugamos a ganar batallas,
de esta isla de paz en que yo te creí
cuando me diste manos y esperanza.

De momento, nadie viene a echarnos de la casa. En todo caso, viene a echarnos la realidad y el tiempo, que son peores que cualquier inmobiliaria.

El otro día leí un texto científico, que me pareció hasta poético. A ver qué os parece:

"Para el hombre primitivo, el mundo no es inanimado ni vacío, sino pleno de vida; y esta vida posee individualidad en el hombre, en la bestia, en la planta y en todo fenómeno que se presenta -el trueno, el oscurecimiento repentino (...)-. Cualquier fenómeno puede surgir ante él, en todo tiempo, no como un "ello", sino como un "tú". Al enfrentarse a él, el "tú" revela su individualidad, sus cualidades, su voluntad. Al "tú" no se le contempla, separándolo intelectualmente, sino que se le experimenta como vida que se encara a la vida, e implica todas las facultades del hombre en una relación recíproca. A esta experiencia se encuentran subordinados los pensamientos, lo mismo que las acciones y los sentimientos"
Bueno, el texto trata sobre qué significa "conocer", sobre si los hombres antiguos tenían una manera de conocer distinta a lo que nosotros, muy ufanos, denominamos hoy "ciencia". Y me gusta la manera en la que este autor explica cómo los primeros hombres conocían de tú a tú, no con el esnobismo disfrazado de método científico a mayor gloria de la Humanidad. En cierto modo, me recuerda bastante a San Francisco de Asís y a su "Hermano Sol, Hermana Luna". Y de otra manera, me recuerda también a la vieja casa del pueblo. Creo que, como los antiguos, he podido conocerla de tú a tú.

Hay quien pensará que es una relación un poco traída por los pelos... Pero como yo soy partidario de la escritura automática por encima del método científico, me reservo el derecho a hacer relaciones traídas por los pelos (suavemente, eso sí).

Hasta la vista ciberepacio...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Es cierto que existe una relación paisaje-sentimiento para muchas personas. Yo también tengo unos cuantos sitios especiales, que me evocan sentimientos más gratos o menos, que simplemente pensar en ellos hace que me traslade a momentos pasados y a poder revivirlos casi de la misma manera y con la misma intensidad. Uno de mis lugares más preciados como bien dices en tu última entrada relacionada con este tema, para mi también es el pueblo; el de los orígenes de mi familia materna. Siempre ha sido un lugar que he compartido con mucha gente hablando, pero el hecho de plantearme la posibilidad de que alguien fuera me daba vértigo porque era como perder el valor del lugar en el que durante mucho tiempo realmente era yo misma; dónde me sentía libre, dónde me encontraba plenamente feliz y en calma. Era como perderlo o que me robaran esa sensación. Esta situación ha sido siempre así, hasta que tú me acompañaste en los que posiblemente han sido los dos momentos más duros de mi vida hasta ahora. Y también ahora, me siento libre porque te he dado algo más de mi misma. ¿Y qué decir de la foto del lugar que pusiste en la otra entrada? Gracias

Mª José dijo...

A mí me encanta esta entrada y la anterior porque ahora que parece que se despersonaliza tanto todo y pues que se pueda conocer de TU a TU me parece una valentía y sobretodo un gran acierto.
Los lugares tienen un sentimiento unido en nuestra vivencia, creo que porque nos hemos dejado invadir un poco por ellos, porque hemos sido un poco aventureros y teníamos muchas ganas de descubrir, por... multitud de razones se me ocurren ahora, seguro que no se puede acotar los porque tan fácilmente.
Esto de conocer de TU a TU es conseguir mirar con otros ojos ¿no? Gracias por esta entrada!!