martes, 24 de junio de 2008

El incidente

Es la noche ferpecta para hacer una reseña de esta peli (aunque la viera el día 15, pero bueno...): llueve en Madrid después de un par de jornadas de calor sofocante y agobiante... Y se escucha el rugido del viento huracando. Un rugido que empieza, como casi siempre, con un ronroneo. El ronroneo que nos acompaña en esta película, la nueva entrega del celebérrimo M. Night Shyamalan, ese ronroneo que nos va a dejar con la mosca detrás de la oreja durante los 90 minutos clavados que dura la cinta. Una hora y media que se pasa bastante rápido, aunque da la impresión (al menos a un servidor), que la factura del director se nota demasiado. Es el mismo estilo, el mismo aspecto gráfico un poco añejo, las explicaciones mínimas y dadas al final de manera apresurada (casi siempre con forma de epílogo)... Pero también son los mismos puntos cómicos en momentos estratégicos, la sensación continua de tensión entre la rabadilla y el cuello. Mark Whalberg, en su papel, que tampoco le da para más. Mucho más interesante Zooey Deschanel, no sólo por su cara bonita sino por la sensación ambigua en cuanto a sentimientos que nos da al principio de la peli. Y bravo por Betty Buckley, que es quien realmente da miedo en la peli.
  • Lo mejor: la sensación y el mal-buen rato que se pasa. Y que no dura 2 horas.
  • Lo peor: el mensaje moralista final, pegado con pegamento imedio (debería cobrar esta publi) en el último momento.
Hasta la vista ciberespacio. Sé que el ritmo ha descendido, pero también sé que con este inicio del calor estival no os habéis conectado casi a Internet. Ah, ¿que no?. Bueno, entonces tenéis razón: no tengo vergüenza. Muchas gracias por aguantar.

1 comentario:

Guybrush, dijo...

Ojo, puede destripar la película:

A mí me pareció bastante floja, la verdad, muy lejos de otras películas de este director, y bastante poco verosímil (puedo creerme que te anula el instinto de supervivencia, pero no que te lleva a encender una cosechadora y meterte debajo de ella)

Los personajes principales bastante poco atractivos (obviando el físico de Deschanel, claro), y una historia de amor que despierta tantos sentimientos como la de Belén Esteban con el torero de turno: cero.

Y ese final, Dios mío, ¡ni Romeo y Julieta, oiga!

Muy destructivo, lo sé, pero es que no me gustó nada... jeje