viernes, 13 de junio de 2008

Espaguetis, Islam y memoria histórica

Mientras la huelga de transportistas, en la cual las amas de casa de mi barrio han acabado con las existencias de espaguetis (comprándolos de 7 en 7), leyendo en El País encuentro un artículo clarividente y muy interesante a propósito del binomio Islam-democracia. Lo escribe Juan Goytisolo, podéis leerlo aquí. Destaco sólo unas líneas:
"Desde el horrible e hipermediatizado desplome de las Torres Gemelas, la proliferación de opiniónomos aseverativos y contundentes en su afirmación de que la raíz de los males que nos afectan se halla en el Corán ha cuajado en la idea mil veces repetida de que el islam es incompatible con la democracia. Responderé de entrada que tal afirmación soslaya el hecho de que todos los libros sagrados —el Pentateuco, la Torá, los Evangelios y el revelado a Mahoma— admiten pluralidad de lecturas, unas pacíficas y otras exaltadoras de la violencia como arma legítima. Pero el quid del problema no radica en los textos sino en la pregunta: ¿por qué la beligerancia virtual latente en ellos se activa en un determinado momento en la mente de sus fieles y se convierte en un instrumento de muerte y terror? La Cristiandad y el Islam han conocido épocas de tolerancia e intolerancia, de plenitud y de barbarie. Dejemos pues la teología a los teólogos, no caigamos en la trampa de recurrir, aunque fuere para refutarlos, a argumentos religiosos."
Ojalá tuviéramos todos la mirada tan abierta como la de Juan Goytisolo en este artículo. Ojalá viéramos más allá de los burkas y los comunicados de Al Yazira. El cristianismo tiene 600 años más que el Islam (en un cálculo despreocupado), si recordamos el cristianismo de hace 500 años, fue igual o más sangriento que el Islam actual. La única diferencia estriba en el desarrollo técnico de la industria de la muerte tecnificada (quería decir, industria armamentística). Seamos justos, y tengamos memoria histórica para todo, no sólo para lo que nos interese a Occidente. Hasta la vista, ciberespacio (y ciberespacia, jajajajaja).

1 comentario:

Mª José dijo...

Buenas,
1 cuando vi el video de amnistía me pareció muy gráfico y clarito, es cierto no es tan fácil pero tampoco tan difícil. La práctica de movilizar a la sociedad para que su opinión sea escuchada ante organismo y gobiernos internacionales, me parece muy positiva. En las primeras cortes españolas, con la constitución de "la Pepa", al pueblo estaba representado más directamente en los debates. Actualmente ante tal complejidad institucional creo necesario recordar a la sociedad que tienen una palabra que decir ante determinadas situaciones, y que muchas palabras unidas mueven decisiones institucionales.
2 En cuanto al artículo y reflexión me parece muy acertada. En ocasiones, etiquetar toda una creencia de una forma tan simple es un recurso muy publicitario de extender pero poco fundado para ser generalizado. Por otro lado necesario no olvidar la historia para no estar condenados a repetir sus peores pasajes.
Gran entrada. Besos