miércoles, 22 de octubre de 2008

Rosa María Calaf en La Casa Encendida: "Las situaciones difíciles requieren buenos periodistas"

Bajo el título “El papel y la responsabilidad de los medios de comunicación en la construcción de la paz y el entendimiento intercultural”, la decana periodista Rosa María Calaf ofreció una conferencia ayer , martes 21 de octubre a las 19:30, en el auditorio de La Casa Encendida de Madrid (Obra Social Caja Madrid).
La periodista, responsable en la actualidad de la corresponsalía de Asia y Pacífico de TVE  se vió obligada a aceptar la prejubilación derivada del ERE llevado a cabo por el Ente. Actualmente cubre todos los acontecimientos del continente asiático, un área tan extensa como apasionante. Ha sido una cara conocida para todos los telespectadores españoles desde más de treinta años, con sus conexiones desde Moscú, Buenos Aires, Nueva York, Viena, Roma...
Fue presentada por Carlos Estévez (también periodista del medio público, y director del corto "Otro mundo es posible"), quien abrió el fuego con una dura crítica a los medios, resposnsables del alejamiento de la sociedad de los grandes temas. Recalcó el concepto de paz basado en la búsqueda de una sociedad mejor, no como un simple cese de hostilidades entre partes. También tuvo algunas palabras para las fuerzas políticas de la izquierda que "está perdiendo la capacidad de hacernos soñar con un mundo diferente", y con el desarrollo del modelo neoliberal que, según su opinión, está causando estragos en todo el planeta.
El turno de la veterana reportera se inició con un comentario sobre los conflictos armados de las últimas décadas (entre los que destacó Vietnam, Timor Oriental, Somalia) y el papel de la prensa en estos conflictos, y su transmisión a la opinión pública (mención especial a Lyndon Johnson y Walter Cronkite: "Si hemos perdido a Cronkite, hemos perdido la guerra"). 
"Hay que esforzarse para que la información no se convierta en arma de guerra"
La periodista se posicionó en contra de las prácticas poco honrosas de muchos periodistas que, buscando la espectacularidad y la polémica, han dado lugar a una vulneración de las principales reglas periodísticas (un ejemplo muy interesante y doloroso es el de Kevin Carter). Este periodismo espectáculo, que tiende hacia el infoentretenimiento da muy poco espacio a las cuestiones éticas, y promueve las campañas de odio entre medios de países en conflicto (casos como el de la Radio de las 1000 colinas de los hutus en Ruanda, o las televisiones serbia y bosnia en el año 1995).
Pero también se puede mostrar lo contrario, recordó Calaf, que puso sobre la mesa propuestas como la de la creación de organismos independientes que velen por la información, sobre todo por aquella que puede instigar a la violencia.

"El papel de la prensa en estos casos es tan importante como el de los misiles"
La veterana corresponsal se lamentó de la pérdida de peso de los temas de información internacional, la alienación del periodista, que cada vez participa menos en el proceso informativo, la crisis de un modelo de crónicas cortas y menos explicativas... También se lamentó del lenguaje y de la falta de visión de las empresas periodísticas, que prefieren imágenes impactantes a una buena contextualización de los temas, periodistas que copien a personas creativas y sagaces que estén en la "letra pequeña" de cada noticia.
Los medios dicen en qué debe pensar la población, y su actuación genera símbolos. Es por ello que, para Rosa Mª Calaf, los medios deben renunciar al maniqueísmo de "buenos y malos"; y dejar de ser una prensa "desmemoriada", que olvida los conflictos ocurridos hace pocos años ("¿alguien recuerda ahora a las víctimas del tsunami?").
"Comprender lo diferente es esencial para la paz, (...) debe ser una prioridad de los medios y de la sociedad". Si es indispensable el informador, para Rosa Mª Calaf, es aún más importante el analista; un aspecto en el que los medios fallan , y la sociedad no advierte. A ésta se dirigió la última parte de la intervención de la veterana periodista, que alertó sobre la pasividad de la ciudadanía, capacitada para movilizarse, pero no concienciada ante los medios de comunicación social. 
El minúsculo auditorio de La Casa Encendida (con un aforo de 160 personas), lleno hasta la bandera, aplaudió la plática de la reportera, dando paso a un diálogo en el que no pudimos estar incluidos los más de 50 oyentes, muchos estudiantes, que tuvimos que presenciar la conferencia desde el pasillo gracias (¡a Dios!) a un monitor y unos altavoces. Quizás para este tipo de actos, la Obra Social de Caja Madrid debería plantearse otro emplazamiento, pues no es la primera vez que ocurre. Es por esto que no tenemos más que una fotografía de archivo (procedente de RTVE).
A modo de conclusión, una de las citas en las que se apoyó la periodista en su disertación, de corte clásico:

"Hay que elegir entre descansar o ser libres" (Tucídides)

Reconocedme que la cita tiene un debate. Y los temas de la conferencia tienen más de uno.

Hasta la vista, ciberespacio.

1 comentario:

Anónimo dijo...

"dejar de ser una prensa "desmemoriada", que olvida los conflictos ocurridos hace pocos años ("¿alguien recuerda ahora a las víctimas del tsunami?").-
Me parece que lleva toda la razón ya que los medios buscan sólo el morbo aquí y ahora quedando luego el resto para el olvido y ya no solo con el tsunami sino también con víctimas de accidentes o incluso de actos terroristas.Por cierto muy bueno tu blog.
Pablo lor. www.diarioquince.es.gd