miércoles, 31 de diciembre de 2008

Si terminas el año en el cine... hazlo en otra sala.

Al menos no en las que me he metido yo las dos últimas ocasiones. Dentro de la gran cantidad de estrenos interesantes de las semanas de Navidad (época tradicionalmente fuerte para el cine), en donde hay mucho para elegir: "El intercambio", "Australia", "Red de mentiras", "Ultimátum a la tierra", "The Spirit"; voy a hacer algo que creo que se llama información de servicio, para recomendaros aquello que no debéis ver. Me explico:
"Ultimátum a la tierra": el remake no es siempre la mejor solución
"Ultimátum a la tierra" es una recreación de la peli homónima de los años 50, en la que un extraterrestre llega a la tierra con el objetivo de parlamentar con los líderes mundiales. Su petición será denegada, y el escapa; descendadenando más tarde una ola de destrucción que será detenida al tiempo que el extraterrestre observa el cambio de actitud de los hombres.
El sentido de la película tiene que ver con la ideología del Estados Unidos de los años 50, empeñado en orientar a sus ciudadanos sobre los peligros del comunismo y de toda amenaza exterior al sistema.
Sin embargo, la versión de 2008, con Keanu Reeves en el papel del extraterrestre Klaatu, y Jennifer Connelly en el papel de la científica Helen Benson, no encuentra el mismo mensaje de alerta frente al peligro exterior; sino que es más bien un mensaje de tipo pseudo-ecologista (que algunos críticos han interpretado como otro "que deberíamos haber votado por Al Gore"), que no acaba de calar en ningún sitio ni queda suficientemente claro.
Cierto es que, siendo el año 2008, los efectos ayudan mucho más. Pero también eso hace que no te tomes nada en serio a una especie de Robocop de 20 metros que acompaña a Keanu Reeves. O que tampoco te creas por qué un puente es suficiente para protegerse de una plaga de bichos que devoran un barrio de rascacielos en cuestión de minutos. Aunque sí entiendes por qué los protagonistas usan móviles LG, o relojes Citizen.
En resumen, mala elección, al menos para mí. El principal problema, en mi opinión, es que si haces un remake de ciencia ficción de los 50, tienes que darte cuenta que el concepto de ficción o el de miedo ha cambiado en la primera década del siglo XXI. Lo que le daba miedo o le parecía impresionante al espectador de la Guerra Fría no es lo mismo que lo que le hace removerse en su silla al espectador actual. Y, por otra parte, Keanu Reeves recuerda demasiado a Neo -de "Matrix"-, y para mal.
  • Lo mejor: el arranque con las esferas. El proceso de "nacimiento" de Klaatu. Algunas frases del niño -el hijo de Helen Benson-.
  • Lo peor: se hace terríblemente larga. Los militares siguen siendo igual de estúpidos, ¿no han aprendido nada de una película a otra?.
"The Spirit": nada más que gráficos, actrices y voz en off
Me he debido levantar esta mañana con ganas de colgar a alguien, pero os aseguro que si soy así de rotundo no es por afición. "The Spirit" es una película que dirige Frank Miller -"300" y "Sin City"- y que cuenta con actores de la talla de Samuel L. Jackson, Eva Mendes, Scarlett Johansson, o Paz Vega. La mezcla, pensando en un cómic que se lleva a la pantalla, no tiene mala pinta, a decir verdad.
Pero luego hay que verla. Comenzamos enganchados al clásico estilo Miller, con un ambiente oscuro, cercano al blanco y negro con protagonismo del rojo y el blanco nuclear (como hiciera en "Sin City"), y con una voz en off (que recuerda en exceso, oída en castellano, a "300") que te prepara para una aventura épica.
Continuamos metidos de lleno en una ciudad corrupta, con un héroe que se encuentra en seguida con su archivillano (o Némesis), y que se lanza una serie de tarascadas mortales que no tienen ningún tipo de sentido, y que no llevan a ningún sitio.
Y nos cansamos cuando vemos los numeritos cómicos ridículos y sin sentido, la desilusionante aparición de Paz Vega (vaya papel que te han buscado, pobre), y la falta de empaque general. Y nos encontramos de lleno con la evidencia: no es Frank Miller todo lo que reluce.
  • Lo mejor: la recreación de texturas y sonidos bajo el agua, las puestas en escena del archimaligno Dr. Octopus.
  • Lo peor: no se pueden aguantar 6 y 8 minutos seguidos de voz en off. Hay que explicar cosas de otras formas.
Pero hay esperanza
Desde luego que la hay. Merecen mucho la pena -y ya las contaré cuando las vea- "La ola", "Red de mentiras", y "El intercambio". Aunque en esta última hay disparidad de opiniones, según mis fuentes. Pero, dado lo caro que es el cine, aprovechad el consejo, y saltaros las dos anteriores. Si, en cualquier caso, no lo hacéis, podéis ponerme a parir más abajo.
Hasta la vista, ciberespacio próximamente atragantado con las 12 uvas.

lunes, 29 de diciembre de 2008

Si este es el derecho de Israel, no lo comparto.

Escribía ayer Hermann Tertsch en La Tercera de ABC:
...Y enfrente hay un enemigo que se alegra de las muertes, también de las propias. Y las busca en Israel, en las Torres Gemelas, en Londres o Atocha, en la India o en Afganistán. Forman parte de una cultura de la muerte que es enemiga de nuestra sociedad tanto como del Estado de Israel. Y que si Israel fallara en su autodefensa, por supuesto que desaparecería como Estado democrático pero todas las demás sociedades abiertas perderíamos nuestro bastión más firme en la defensa de la ciudadela de la libertad. Una ciudadela que tiene muchas murallas minadas o tambaleantes en Occidente por el miedo a luchar, la falta de voluntad de ganar, por su confusión de valores y su incapacidad para el sacrificio. O porque, ilusos, creen que tratamos con un enemigo como nosotros...
El "enemigo" resulta que es el pueblo palestino, el Islam en suma, para la pluma del señor Tertsch, que remata el artículo de esta manera:
...La única nota de optimismo que tengo para concluir esta reflexión está en mi profunda convicción de que Israel, con la sabiduría de miles de años de supervivencia y la memoria de quienes aun son testimonio vivo de la última vez que -ante la pasividad de todos- se quiso exterminar a su pueblo, nos dará una nueva lección a la civilización. A la única civilización existente. Israel sabrá defender, cueste lo que cueste, pese a quien pese, llore quien llore, su sagrado derecho a la existencia en libertad y dignidad.
Me cuesta entender la noción de "exterminar a un pueblo" que tiene el articulista en este caso. Entonces, lo que sufre el pueblo palestino desde el año 1967 (por no decir desde antes) no es un proceso de exterminio. No han sufrido constantes pérdidas de territorio y sucesivas colonizaciones inducidas por los distintos gobiernos israelíes, desde hace tanto que los antiguos colonos -lógicamente- ya tienen hijos en zona ocupada. No hay una muralla, que rodea cada pueblo y cada aldea palestina en la frontera de Cisjordania (y varios kilómetros adentro). No hay un bloqueo a Gaza. No es verdad que en la Franja de Gaza la edad media de la población sean los 17 años (según datos de la CIA, que se pueden comprobar aquí).
Que alguien comente y me diga que es lógico lo que se escribe en este artículo. Explicadme cómo se puede legitimar en un periódico de tirada nacional el resultado de más de 300 muertos, 57 de ellos civiles -según El País-, el ataque de una potencia militar a un pueblo que vive hacinado en una pequeña franja de territorio, incomunicada y falta de suministros. Y lo que todavía queda.
El título de la desvergüenza es "El Derecho de Israel", y podéis leerlo aquí.
Hasta la vista, ciberespacio.
FUENTE: las fotos de elpais.com

miércoles, 24 de diciembre de 2008

Feliz Navidad

Para todos. Y un próspero Año 2009 con muchas historias nuevas que contar (y mejores).




Ahora, una de las felicitaciones que he recibido que más me han gustado este año...




Disfrutad mucho de estos días!!

Hasta la vista, ciberespacio navideño!!

viernes, 19 de diciembre de 2008

Confundiento profesiones

"No es azaroso que se haya hablado en un sacerdocio en el caso del maestro y del periodista. Oficiantes en el altar de la verdad, uno y otro profesional debían ser conscientes de que en sus manos estaba el espíritu de las masas y su responsabilidad era tan grande ante Dios como ante los hombres. Sin querer ir a mayores y limitándose a la simple responsabilidad ante los hombres, el profesional de la comunicación empieza a sufrir desde este período [primeras décadas del s.XX] un lavado de cerebro deontolófico, según el cual unas veces en nombre de la Providencia y otras el de la Sociedad, se trata de hacerle creer que es el único responsable de la verdad o mentira de los mensajes."
[Manuel Vázquez Montalbán, Historia y comunicación social]
Una manera interesante de poner en común tres profesiones que en la actualidad están en una posición peligrosamente inestable. El maestro, obligado a hacer a la vez de progenitor, motivador y difusor de conocimientos; el sacerdote, ente el ingente trabajo de "gritar en el desierto" de una sociedad que ya no es unívocamente religiosa, y  una situación laboral difusa; y el periodista, perdido entre las exigencias del mercado, la velocidad como nueva norma de trabajo, y la sensación de que sobre todo esto hay un grupo informativo que desconoce o se esmera en olvidar lo que se conoce como rigor periodístico.

Confundiendo conceptos 
Podríamos también esforzarnos en confundir los conceptos. Entender al periodista como aquél que grita desde el púlpito-micrófono, que defiende una concepción concreta de la vida; que "predica" un credo concreto en un estado de cosas determinado. O observarlo como el elemento didáctico que alecciona sobre la realidad, que nos ofrece una serie de verdades perfectamente estructuradas en un libro de texto-periódico.

Pero no debemos. No debemos confundirlos, porque es la manera de que ninguno haga bien su trabajo. Tenemos que pedirle al periodista que sea riguroso y explicativo; pero no que nos explique un credo o nos ordene la vida. El periodista tiene el trabajo -arduo trabajo- de ponernos delante la realidad de la manera que nos resulte más fácil de entender, con las causas que la provocan, los motivos que subyacen, y las consecuencias que vienen. Tenemos que pedirle que cuide el estilo, que pregunte e investigue el por qué de las cosas. Pero que no nos aleccione sobre qué está bien y qué esta mal; ni decida que comulguemos con ruedas de molino simplemente porque hemos sintonizado su emisora.




Segmentación
Estamos hartos de estudiar sobre segmentación de mercados en periodismo. Este programa se dirije a este público, y está claro que tiene que ser de ésta manera para que se entienda y se acoja con el suficiente éxito. Pero cuando se trata de información, no se puede dar la información que a cada grupo le interesa, o de la manera que le interesa. Supone lo mismo que enseñar a un niño sólo Ciencias Naturales, y no Literatura.

¿Son los profesionales de la comunicación los únicos responsables de los mensajes?
Probablemente no, pero sí debemos ser conscientes de la difusión que éstos mensajes tienen. Y que, como hemos venido diciendo durante todo el artículo; no se pueden meter en el terreno de otros. No es necesario ser un libro de texto ni un púlpito. Sólamente hay que contar. Y se cuenta mejor o peor, sin necesidad de mezclarse en lo anterior

Hasta la vista, ciberespacio. Sobre todo, al que pudo llegar al final de la entrada. Mil gracias.

lunes, 15 de diciembre de 2008

Tiempo en espiral


La foto habla por sí misma. La idea del tiempo como bucle que se cierra sobre sí mismo, como el tiempo que nos falta, que compraríamos o por el que mataríamos si fuera necesario. Un pensamiento muy recurrente en época de exámenes, de entrega de prácticas, de agobio en general...

Pero, ¿qué queréis que os diga? Lo prefiero así. No soy capaz de soportar el tiempo soporífero del verano. Quizás tiene que ver con mi predisposición natural al frío, pero vivo mejor en invierno con la febril actividad; que en verano, cuando los minutos no pasan, sino que se derriten en forma de gotas de sudor.


Nos quejamos por el tiempo. Lo utilizamos como excusa, o tal vez no lo gestionamos como deberíamos. Pero si no fuera por el tiempo, encontraríamos otra cosa por la que quejarnos... La cuestión es compartir la frustración colectivamente, la sensación de que siempre hay alguien que le cunde más que a nosotros, que es capaz de aprovechar mejor los mismos minutos.


"Para algunos la vida es galopar un camino
empedrado de horas minutos y segundos,
y yo, más humilde soy, y sólo quiero
que la ola que surge del último suspiro
de un segundo, me transporte mecido hasta el siguiente."
La frase, extraída de una canción de Extremoduro, forma parte de un poemario de Santos Isidro Seseña, llamado "La mala gana"


Hasta la vista, ciberespacio.

FUENTE de la FOTO: "Time Reloaded" en Flickr.
Os quejaréis, he conseguido escribir la entrada sólo citando 3 veces la palabra "tiempo". ACTUALIZACIÓN: lo mío no son las matemáticas, la usé 5 veces

domingo, 7 de diciembre de 2008

El origen del SPAM

O al menos uno de los posibles orígenes. En inglés, spam es el nombre que se da a la carne de cerdo en lata (algo parecido a nuestro entrañable "magro" de cerdo). Y se dice -leyenda internáutica, muy posiblemente- que el origen de su uso como palabra que designa al correo molestamente indeseado, viene de este gran vídeo de los cómicos británicos Monty Phyton. Ahí lo tenéis:
Hasta la vista, ciberespacio.

jueves, 4 de diciembre de 2008

Un problema de dudas

El problema con el mundo es que los estúpidos están seguros de sí mismos y los inteligentes llenos de dudas.
Aunque parezca una intención de pegarle en las narices a los superseguros, a los incuestionables, a las vacas sagradas que pastan por el prado del pensamiento (si es que existe dicho prado, y suponiendo que estuviéramos en él). De todas formas, por ellos no os preocupéis, seguirán teniéndolo todo claro.
La gran verdad de esta frase es que la duda es una de las mejores formas de aprender, ya lo decía Descartes, cuyo método de trabajo era la duda metódica (aunque Descartes tenía subcontratado a un genio maligno, a modo de becario encargado de cuestionarle todo). La duda como manera de enfrentarse a la realidad, y también como modo de acercarse a ella, a la gente; porque el que tiene duda suele ser una persona respetuosa, el irrespetuoso ya se ha formado un juicio sobre el de enfrente.
¡Dudosos, unámonos! Puede que haya salvación para nosotros...
Russell es un autor muy estimulante para las frases célebres, y ya le tuvimos en el blog hace tiempo. Si queréis leer más citas suyas, un buen lugar es WikiQuote.
FUENTE: Microsiervos

martes, 2 de diciembre de 2008

Compra letras del Tesoro y deja de leer el periódico

Hombre preocupado por la crisis, el Gobierno te dice lo que debes hacer como buen ciudadano: cómprale acciones.


Y deja de leer periódicos, hombre, que la prensa vive muy bien, y no hay ERES, y sobra la publicidad...
Vale que nos movemos en el terreno de la ironía, pero en ocasiones estaría bien que el ejemplo sobre perder el tiempo no fuera un periódico. El problema es que el mejor ejemplo que se me ocurre es la tele...
Hasta la vista, ciberespacio.