jueves, 17 de diciembre de 2009

Para escuchar la radio: La Transversal

Las noches de domingo en Radio Nacional no hablan de fútbol, ni de toros, ni tan siquiera de política nacional... Desafiando la lógica de la parrilla radiofónica canónica en España, "La Transversal", dirigida por Paco Tomás, ocupa durante los últimos tres años la franja que inicia la madrugada del domingo al lunes. "La Transversal: el programa de los lunes que sólo se escucha los domingos" es la careta de entrada de un programa difícilmente asociable a un formato concreto de la radio actual. Aunque su director lo asocia a un magazine de humor, también incluye elementos propios de otros registros radiofónicos, como el reportaje; y lenguajes desterrados de la actualidad de las ondas, como el formato dramático.
“Un programa sin conductor, sin destino y sin sentido. LA TRANSVERSAL no es un programa un radio, es una excusa para pasar del domingo al lunes disfrutando de los diferentes sabores de la radio y la cultura. Queremos compartir contigo un pequeño catálogo de caprichos que van de lo mínimo a lo sublime, siempre cosidos con una buena dosis de humor para abrir la semana. LA TRANSVERSAL es una revista bizarra sin conductor que pretendemos convertir en un pretexto para la charla, los reportajes y la risa.”
El surgimiento de La Transversal se explica en el proceso de renovación que vive el Ente Público con la llegada de Luis Fernández a su dirección - el primer Director de RTVE elegido por consenso entre los partidos políticos mayoritarios, y recién sustituido por Alberto Oliart. En ese momento, llegan a Radio Nacional nuevas voces -Juan Ramón Lucas y Toni Garrido para el informativo de la mañana y el magazine de la tarde, respectivamente- y también un nuevo director de programas, José Ángel Esteban, que intentó llevar a cabo una modernización del lenguaje y el estilo de la radio pública. Paco Tomás, en una entrevista, nos desveló las claves del nacimiento del programa:
"Todo esto parte de una mesa giratoria en un chino, donde un grupo de personas hacemos una tormenta de ideas, y surge el nombre del programa. Había una idea general, en esta atmósfera de cambio, de que la radio fuera más transversal; es decir, que algo que dijera Juan Ramón Lucas por la mañana sirviese para por la noche, y que se comentara con otro punto de vista en el programa de Toni Garrido por la tarde. Así surgió La Transversal, un nombre que nos hacía gracia porque sonaba a compañía de autobuses – “La Sepulvedana” –. Y a partir de ahí surgieron los reportajes, con la idea de los seis grados de separación; los personajes como Enrique y Ana…"
La clave de La Transversal es, posiblemente, la teoría de los "seis grados de separación" (que se puede consultar en Wikipedia), por la cual los reportajes que aparecen en el programa intentan cubrir no sólo un tema, sino cuatro o cinco, enlazados por relaciones inverosímiles. En cierto modo, La Transversal asume como propio el mecanismo causal de redes como Internet, capaces de enlazar temas que no tienen apenas relación a partir de varios links intermedios. De esta manera, el reportaje supone un universo en sí mismo de diversos temas, que abarcan muchos más minutos que un reportaje tradicional. Todos los reportajes, pese a sus ramificaciones, parten de un eslabón inicial que remite siempre a un mismo tema: el tema del programa. Las ficciones conforman otro de los puntos fuertes del programa, hiladas siempre con personajes reales y referencias que en ocasiones son profundamente generacionales, como el caso de "Las aventuras de Enrique y Ana", los superventas de la canción infantil de los primeros ochenta. Los personajes de ficción del programa crecen a partir de la colaboración de los oyentes, que en ocasiones se convierten casi en uno más de las criaturas que habitan La Transversal. La Transversal comenzó siendo, en sus primeras dos temporadas, un programa de dos horas; aunque en la actualidad ha quedado reducido a 45 minutos, de las 00:15 a la 01:00 de la madrugada. Aunque este cambio ha provocado una reducción considerable de los personajes y los reportajes, el programa sigue manteniendo la capacidad de unir buen humor y un trabajado trasfondo de referencias culturales, que permiten transmitir cultura a la vez que divertir. Sin embargo, que nadie se lleve a engaño: La Transversal no es un programa de actualidad, como nos explica Paco Tomás:
“Había una cuña al principio, que decía que La Transversal es un programa “de la actualidad de todos los tiempos”. Me parece que funciona muy bien, porque nosotros podemos comenzar un reportaje hablando de las túnicas romanas, pasando por los huesos de aceituna, una exposición del MACBA, el último disco de Fangoria o la corrupción política…"
Y es que La Transversal, además de cultura y buen humor, aporta una manera distinta de ver la radio, una intención de proponer otro formato a un medio acostumbrado a hacer lo mismo, a las mismas horas, y con las mismas voces. Paco Tomás nos plantea la misma inquietud; ¿por qué la radio tiene que renunciar a modernizarse? ¿Por qué renunciar a Internet?
"Hubo una vez, en La Casa de la Radio, que una persona intentó desacreditar el programa diciendo que La Transversal era un programa que se hacía escribiendo una palabra en Google. Y yo le dije: “Sí, claro”. Lo que me parecería absurdo es seguir haciendo radio como en los años cincuenta. Teniendo una herramienta tan buena como Internet, ¿vamos a seguir con las cintas? Y eso que nosotros hacemos radioteatro, que es muy antiguo; pero de otra manera, muy influidos por la cultura pop y esas cosas, pero en definitiva es radioteatro. ¿Por qué vamos a renunciar a Internet?"
Como epílogo, os dejo una pequeña pieza de audio con una introducción "muy personal" sobre La Transversal: La Transversal se emite los lunes de 00:15 a 01:00 en Radio Nacional de España. Se puede escuchar el podcast aquí. Hasta la vista, ciberespacio.

viernes, 4 de diciembre de 2009

[CTRL+Z]: Zapatero descubre el método abreviado para deshacer el conflicto con los internautas provocado por González-Sinde

El presidente Zapatero ha rectificado la decisión de la ministra Ángeles González-Sinde, que incluyó en la nueva Ley de Economía Sostenible la creación de una Comisión de Propiedad Intelectual, con capacidad para cerrar páginas web que ofrezcan acceso gratuito a contenido protegido. El Gobierno y Cultura se han visto obligados a rectificar frente a un movimiento firme y fugaz de defensa de la libertad en Internet, encabezado por empresarios y periodistas de la Red.

Portada del diario Público de hoy (Fuente: Kiosko.net)

Parece que el Presidente – del que ya era conocida una cierta vocación personalista en el poder – ha descubierto, como destaca en su portada de hoy el diario Público, el método de teclas abreviado para deshacer [CTRL+Z] una decisión como poco polémica. De esta manera, merced a una decisión desafortunada incluida en una Ley – la de Economía Sostenible – que cada vez parece más una caja de mudanza en el que cada miembro del Gobierno metió lo que le apetecía, se aplaza el verdadero debate sobre la necesidad de un cambio en las industrias culturales y su visión de la Red.

Porque, pese a la antipatía que generen sus protestas, los artistas tienen derecho a reivindicar una remuneración por la distribución de sus canciones en la Red, aunque hayan pensado que pueden conseguirlo – como piensa también el lobby del cine, que cuenta con González-Sinde en el ministerio – exigiendo al Gobierno medidas coercitivas. Se equivocan, porque su reivindicación no persigue que se pague a los autores; intentan mantener con vida una industria, la musical, que debe centrarse en el cambio de modelo de negocio antes que en el pataleo administrativo.

Y como la industria de la música, la del Cine; o la industria informativa-periodística; todas deben de hacer un esfuerzo para ofrecer un producto por Internet – y no contra Internet – que sea atractivo, y por el que merezca la pena pagar un precio. Recurrir a la excepción cultural tendría sentido si Internet hubiera paralizado la producción musical; pero es que esto no ha sido así, sino todo lo contrario: Internet ha dado espacio a nuevos artistas, que se han visto liberado de la tiranía de las discográficas, y ha revalorizado el papel de la música en directo.

¿Quién es el verdadero afectado por Internet y las descargas? La industria intermediaria, las grandes discográficas… y también los autores, en cierto modo. Reducir el debate al cierre de sitios web es una perversión y supone la vulneración de la libertad que es elemento definitorio de la Red, además de una pérdida de tiempo. Hablemos de micropagos, de modelos de negocio, de Spotify, de servicios Premium… y por ahí, pensemos en un nuevo modelo que asegure la rentabilidad de la creación cultural, aunque no lo haga necesariamente con las empresas intermediarias. Y ese debate también nos compete a los que nos dedicamos al periodismo, o estudiamos para ello.

La otra pata del banco de los sucesos de los últimos días es, en cambio, mucho más halagüeña: parece que el Gobierno está dándose cuenta de que existe Twitter. También es cierto que González-Sinde ya llegó al cargo escarmentada por la antipatía que suscita en la Red, pero que en menos de 48 horas se tenga en cuenta un movimiento que ha partido de los blogs y del microblogging ya es un avance. Aunque no se puede aceptar – como dijo Cultura– que estas 14 personas que se reunieron ayer, sean la representación de Internet – algo que negó ayer Ignacio Escolar, pero que ha quedado sin analizar consecuentemente.

El siguiente avance será avanzar en el uso de la Red como verdadera herramienta de democracia directa. Entender que la blogosfera puede contarse como representación efectiva de una parte de la población que piensa en conjunto, se declara a favor y en contra de algunas cosas, y es capaz de llevar a cabo debates más sinceros y libres que los que aparecen en el Parlamento.

Hasta la vista, ciberespacio.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

El decrecimiento y el desarrollo se cruzan en la Universidad

El cierre del ciclo “1969, 1989, 2009: Hacerse cargo de la realidad”, organizado por la Universidad de Comillas, introdujo dos perspectivas diametralmente opuestas: un teórico del decrecimiento como Carlos Taibo, junto a un trabajador por el desarrollo como Gonzalo Sánchez-Terán, con una extensa experiencia en África.

Resulta realmente curioso escuchar en una misma conferencia un alegato en pos del replanteamiento del desarrollo, de cuestionamiento del discurso productivo capitalista, y, a renglón seguido, encontrar otra voz que expone las necesidades de un continente olvidado por el desarrollo económico como África. Dos visiones totalmente contradictorias, no tanto por su fondo, como por la elección de su punto de vista para entender el lema del ciclo propuesto por la Universidad Pontificia de Comillas: “Hacerse cargo de la realidad”.

Desde el pasado lunes 30 de septiembre, hasta la tarde de hoy, esta Universidad ha propuesto una serie de conferencias bipartitas (dos ponentes, con dos temas; en un mismo espacio físico y temporal); bajo la motivación del signo que ostentan los años que cierran las décadas de los sesenta y ochenta, años fundamentales para entender el mundo que hoy vivimos. De esta manera, tal y como 1969 y 1989 habían supuesto una toma de conciencia de la capacidad de la sociedad civil para provocar cambios –algunos más exitosos que otros, recordando la Primavera de Praga de Alexander Dubcek –, 2009 se plantea desde estas jornadas como otro momento clave para hacerse cargo de los retos del presente, que ya es futuro. Aunque, dicho sea de paso, mucho tendría que progresar la Conferencia de Copenhague para que este ciclo de doce meses, que pronto terminamos, sea recordado como algo más que “un año de crisis”.

El perfil general de las intervenciones destacó por su calidad: tanto Carlos Taibo, que contaba con el hándicap de tener que justificar una visión del mundo – la del decrecimiento – no exenta de críticas, como Gonzalo Sánchez-Terán, que demostró una grandísima pasión por los verdaderos problemas del continente africano, muy alejado del paternalismo del que a veces se acusa a los cooperantes europeos.

Las posturas del decrecimiento parten de un cuestionamiento de la lógica de desarrollo capitalista: “Nos hemos acostumbrado a la ecuación que equipara el crecimiento económico con la cohesión social”, que lleva a lo que Carlos Taibo denominó como “un modo de vida esclavo”. Esta filosofía de vida en el consumo se asienta en tres pilares fundamentales: la publicidad, el crédito y la noción de caducidad de los productos. Como buen profesor – Taibo imparte clases en la Universidad Autónoma de Madrid a los alumnos de Ciencias Políticas – supo llenar su discurso de metáforas, ejemplos y pequeñas historietas.

Este proyecto de vida en la esclavitud moderna supone una anulación de la vida social, sustituida por al vida del consumo, y un olvido de la visión a largo plazo; lo cual se hace más urgente en el momento actual, cuando no estamos seguros de que la vida que la siguiente generación va a ser mejor que la de la generación actual –algo que había sido una constante en la historia del desarrollo humano: los hijos viven mejor que sus padres, éstos han vivido mejor que sus abuelos…–.

Planteada una justificación de un proceso de decrecimiento, que prime el reparto del trabajo, al reducción de infraestructuras, la simplicidad y la sobriedad… queda la duda razonable de si esto se puede aplicar de la misma forma para todos los países. Para Carlos Taibo, no puede aplicarse de la misma forma, pero debe exigirse que los países en desarrollo no comentan los mismos errores que sus vecinos del Norte.

Y es que África está creciendo, y en este 2009 – un dato para que sea recordado – el continente materno del género homo ha alcanzado los mil millones de habitantes. Gonzalo Sánchez-Terán partió de esas buenas noticias, que pasan por la llegada de capital por distintas vías, el proceso de urbanización, el descenso del número de conflictos bélicos, o el desarrollo de las democracias… para dibujar una fotografía global del continente.

“África tiene cuatro cepos: las fronteras, los líderes, la riqueza y la tierra”, Sánchez-Terán recurría a la imagen del cepo para analizar los males endémicos que provocan el estancamiento de muchos países del continente en su proceso de desarrollo. A partir de ejemplos de países concretos, su discurso sobre el continente africano se fue enriqueciendo, y consiguió involucrar a todo el auditorio con un discurso apasionado, apegado al continente y a su sociedad.

Guinea Conakry, Chad o Liberia – entre los muchos países que podría haber elegido – sirvieron para comentar las distintas realidades del continente, y el peligro de los ya citados “cepos”. El cepo de las fronteras, derivado del Congreso de Berlín: “un acto criminal”; o el cepo de los líderes, surgidos a influencia de los que ejercieron el poder colonial, con el modelo de “hombre fuerte”, autoritario y nada dialogante – nada parecido al origen de las sociedades africanas –.

Sánchez-Terán pintó una África que cuenta con riqueza –oro, bauxita, petróleo, coltán... – que constituye otro “cepo” más para su desarrollo, al atraer el control de las multinacionales. Un continente naturalmente rico, pero que se hace pobre cada día, con el avance de la desertización de la tierra, su cuarto “cepo”, provocado por el mismo modelo consumista y cortoplacista ideado en el Norte y denunciado por Carlos Taibo.

El debate concluyó en el punto común de la necesidad de nuevos paradigmas, y el mantenimiento de la ayuda al desarrollo como una medida correctora de los vicios del paradigma del capitalismo salvaje. Sánchez-Terán aportó el eslogan unificador al final de su intervención: “Tenemos que conspirar, etimológicamente, respirar juntos”.

Hasta la vista, ciberespacio. Espero que hayáis disfrutado de la reseña tanto como yo de la conferencia. Lamento los problemas de maquetación y fuentes, son gajes del hecho de que mi PC esté de vacaciones...

lunes, 16 de noviembre de 2009

Leonardo Boff: “Si el siglo veinte fue el de los Derechos Humanos, el veintiuno tiene que ser el siglo de los Derechos de la Tierra”

El teólogo brasileño Leonardo Boff lanzó el pasado 11 de noviembre, desde la Universidad Carlos III de Madrid, una llamada de alerta ante la urgencia del calentamiento global, que ya está presente en el planeta y del que se notan los efectos. “Mi opción no es producir sosiego, sino angustia; la que hace pensar y discutir” proclama, parafraseando el  Evangelio.

Miguel Ángel Moreno (AlterPolítica en CeroPretensiones)

Su retrato es el de un patriarca: pelo espeso y barba frondosa, ambas de color blanco. Acompaña al busto una estatura considerable, que contrasta con una voz suave, pero firme; como si pidiera ser escuchado con mesura, invitando a la reflexión. Una reflexión en voz alta que ha sido una constante en la actividad pública del que fuera fraile franciscano, desde el ámbito de la teología, la espiritualidad y la ecología; exceptuando un año de paréntesis por imperativo vaticano, en 1985; que pudo repetirse en 1992, cuando decidió ser secularizado. Desde 1993 es Profesor de  Ética, Filosofía de la Religión y Ecología en la Universidad del Estado de Río de Janeiro; un lugar desde donde ha iniciado una labor divulgadora de la ecología y la espiritualidad con una profusa producción editorial.

Leonardo Boff acudió a la  Universidad Carlos III con un mensaje muy claro 220px-Leonardo_boffde llamada a la actuación contra el cambio climático y el calentamiento global, “que ya está en proceso y del que sólo podemos mitigar sus efectos”, lo que constituyó el eje de la intervención de éste ex-franciscano brasileño, que expuso una conferencia titulada “Cambio climático: perspectivas éticas y espirituales”.

La urgencia del tema es global y de magnitud extraordinaria, según afirma el teólogo brasileño. En la próxima Conferencia de Copenhague, tendrán que decidirse cifras para reducir la emisión de gases tóxicos, pero a ella llegará un Barack Obama que, pese a ser la gran esperanza de los luchadores contra el cambio climático, “se presenta con las manos vacías, ya que el Congreso americano votará las reformas en Diciembre”. Éste calentamiento global “es antropogénico, tiene la huella del hombre y es consecuencia del proceso industrializador”, y además, está en el origen de lo que el brasileño denomina “eventos extremos” (inundaciones, huracanes, volcanes que recuperan su actividad, tifones…).

El problema real de fondo se sitúa en el paradigma de crecimiento; un crecimiento que para el hombre “ha sido un proyecto de conquista, de explotación para producir riqueza; basado en una concepción de recursos y procesos infinitos. No podemos ir siempre en busca del futuro”. Leonardo Boff denuncia la marcha de un sistema “que funciona bien sólo para 1,6 millones de personas”, en un mundo que sobrepasa ya los seis millones de habitantes.

No fue precisamente una charla de mensajes edulcorados y positivistas, sino más bien todo lo contrario. En un discurso rico en referencias a pensadores de la talla de Isaac Asimov, Noam Chomsky, Eric Hobsbawm; Boff no tuvo reparos en afirmar que “estamos en el tiempo del mundo finito. Hay que optar por la tierra, no por el desarrollo sostenible. Hay que llevar a cabo una retirada sostenible, producir dentro de los límites de los ecosistemas”.

El cambio climático tiene también un perfil espiritual, de inversión de ciertos valores originarios del Hombre, como la noción de la “Madre Tierra”: “para la Modernidad, la Tierra no tiene espíritu, es ‘res extensa. (…) Si decimos tierra, uno la puede comprar y vender; pero si hablamos de Madre, uno no puede pensar en comprar o vender a su madre”. Boff también recuperó la noción de ser humano como “conciencia de la Tierra”, y pidió el rescate del viejo pacto natural, la necesidad de “otro mundo posible”, u necesario.

¿Por dónde pasan las soluciones, entonces? Dos perspectivas surgieron en el transcurso de la mañana, generadas a partir de dos posibles actitudes. Una, la que enfoca el problema como una crisis, que madura y permite un cambio; y otra, que se reduce a hablar de tragedia. Para Boff, es el momento de la acción de la Nôusfera (del griego antiguo nôus: “mente”), la esfera del pensamiento compartido, “la comunidad de mentes y corazones humanos”.

El turno de preguntas trajo a la palestra una cuestión ya tradicional en todo este tipo de foros, el famoso “¿y nosotros qué podemos hacer?”. La respuesta de Leonardo Boff tuvo un matiz filosófico muy poco habitual: recomendó a los oyentes la realización de “un paseo socrático: ir al mercado y no comprar nada. Aprender a mirar y descubrir cuántas cosas hay que no necesito”. Para él, la cultura del consumismo no tiene futuro a largo plazo.

Respecto a la actuación de la Iglesia Católica, con la que Boff ha mantenido una relación ciertamente conflictiva, y no exenta de enfrentamiento; la reconoció como parte del problema pero también de la solución. “La Creación lleva al Creador, por lo que hay que recuperar el aporte cristiano”. Y no sólo el aporte cristiano, sino la condición de sociedades colaborativas, que son las que nos han hecho humanos, según Leonardo Boff: “Hay que ser creativos. Está todo en nuestras mentes y en la conciencia. Tenemos que crear y buscar caminos que sean nuevos”.

lunes, 2 de noviembre de 2009

Un mundo exponencial

Supongo que es un título muy raro para una entrada de una persona que es, potencial y factualmente, "de letras". Sin embargo, en un momento en el que la congestión y el dolor de cabeza aumentan exponencialmente, siguiendo la misma razón n+1 por la cual aumenta mi lista de cosas pendiente, además de las prácticas y los exámenes parciales inesperados en la UC3M... me parecía interesante ver este vídeo, que muestra la deriva de un mundo exponencial, que crece sin preguntarse cómo ni por qué. En el fondo, tampoco nosotros nos preguntamos las razones por las cuales nos emocionamos y motivamos a la hora de buscar nuevos retos; la facilidad con la que nos incluímos en iniciativas que creemos que pueden mejorar nuestra perspectiva profesional o personal; y la relativa asiduidad con la que decidimos proclamar a los cuatro vientos que nuestra vida se reduce a cumplir todo aquello con lo que nos comprometimos. Y este proceso, al menos bajo mi punto de vista, crece exponencialmente conforme pasan los años, y nuestro abanico de posibilidades aumenta. Es posible que observar un mundo que crece a una velocidad superior a nuestras preocupaciones nos ayude a pensar que éstas quizá no son tantas, o a discurrir sobre la verdadera necesidad de nuestros desvelos diarios. Por otra parte, sin esos desvelos, no seríamos más que uno de esos "monigotes negros" del vídeo. El vídeo procede de una entrada en Mi mesa cojea. No está subtitulado al castellano, pero creo que se entiende bastante bien (yo lo he visto en la UC3M, y sin sonido -lo que tiene la migraña- y creo haber entendido bastante). Ya me diréis qué os parece. Hasta la vista, ciberespacio.

sábado, 31 de octubre de 2009

¡Ah!, y los podcasts de la semana de la pobreza

Casi se me olvida dejarlos por aquí... Espero que los disfrutéis. Espero que los problemas con mi grabación de voz se vaya mejorando, en cuanto me haga con un micro como Dios manda... Hasta la vista, ciberespacio.

jueves, 22 de octubre de 2009

Doble entrada en AlterPolítica: Semana de la Pobreza

Esto no es una entrada, es más bien una recomendación. Como no puedo estar seguro –y sería algo pretencioso por mi parte- de que sigáis CeroPretensiones, el medio en Red formado por blogs en el que participo, os recomiendo los dos últimos artículos de esta semana sobre la Semana de la Pobreza.
Estuve pensando en titularlos: “Una de cal… y otra de arena”, porque uno trata la manifestación contra la pobreza del viernes pasado, en la que la fiesta y el ambiente esperanzador brotaba por doquier; y el otro trata sobre una mesa redonda producida en La Casa Encendida, en la que pudimos poner los puntos sobre las íes, y descubrir datos tan agradables como que en 2008 se contabilizan más de 1020 millones de personas en situación de hambruna. Casi un sexta parte del mundo.
Al final, como nunca tuve muy claro cuál era la buena, la de cal o la de arena, los títulos de mis entradas de esta semana han sido algo más convencionales:
Os recomiendo ambos: el primero por el buenrrollismo y las fotografías tan estéticamente agradables que pude tomar, en una incomparable tarde madrileña soleada (¡quién la pillara ahora!), y el segundo por la solidez y la rotunidad de sus argumentos.
Y, además, todavía me falta por hacer los podcasts de ambos actos. Algo que dejaré, como buen español para mañana. De momento, os dejo algunas fotografías para abrir boca…
 ManifestaciónPobrezaCero [16-X-2009] 003
ManifestaciónPobrezaCero 16-X-2009 006
ManifestaciónPobrezaCero [16-X-2009] 001
ManifestaciónPobrezaCero [16-X-2009] 035
Hasta la vista, ciberespacio.

Fotos: Miguel Ángel Moreno

jueves, 15 de octubre de 2009

Fin de semana de cine: “Ágora” y “Malditos Bastardos”

Este fin de semana tuvo mucho de cine, por aquello de ser puente y de haber mucho más tiempo disponible; y de tener amigos y familia dispuestos a ello. Ya que, tal y como tarantino_fotoestá el cine de caro, no es plan de desperdiciar, aproveché para ver las dos películas sobre las que más chorros de tinta se han gastado en los últimos días. Por un lado, la última película de un director que a nadie ha dejado indiferente, odiado y adorado a partes iguales, pero al que nadie puede negar un estilo propio y –parece- bastante efectivo: el amigo Quentin Tarantino, con sus Inglorious Basterds. amenabar

Por el otro, el tan esperado estreno de una de las películas que se han anunciado con mayor antelación en la historia del cine español, y la primera a la que podemos considerar una gran superproducción al estilo hollywoodiense. Y digo la primera porque, aunque Alatriste tuviera gastos de superproducción, le faltó el gesto que hoy, toda  superproducción requiere: grabar en inglés. Es la única receta para conseguir que una superproducción tenga los ingresos que la hacen rentable porque, de momento, con el mercado español y latinoamericano todavía no sirve. Me refiero, evidentemente, a Ágora, de Alejandro Amenábar.

Así que, si vais a ir a verlas, espero que lo que os cuente ahora os sirva. Intentaré no cometer spoilers.

 

Ágora, o cuando una película sólo te ofrece un camino

Verdaderamente, tenía mucha ilusión en la nueva película de Alejandro Amenábar. Mis razones se basaban en que todas sus películas me habían dejado una muy buena sensación, cada una en su género, y la mayoría me habían permitido pensar, habían creado algún tipo de conflicto en mí… Mi percepción del cine de Amenábar, por tanto, es la de un cine que servía de pretexto para algo más que para pasar el rato. La película me pareció aún más interesante cuando oí toda la polémica que se estaba montando a partir de la crítica religiosa que se hacía en ella.

¿Qué fue lo que encontré en la película? En primer lugar, una crítica al fanatismo religioso, una recreación histórica de una etapa en la que el cristianismo se extendía, y confundía un mensaje religioso y moral con una expansión de poder, también en lo territorial. En segundo lugar, el rescate de una de las mujeres más relevantes de la Edad Antigua, olvidada, como tantas otras, en los desvanes de la Historia. Y, por último, un drama deficientemente construido, como con una cierta desgana, con difícil interconexión entre sus partes.

Siempre he pensado que el Cristianismo tiene que reconciliarse con su propia historia –y lo dice uno que es cristiano-, y eso significa aceptar una historia de “Iglesia Santa, pero también pecadora”, equivocada y responsable de catástrofes. Pero la película, en su construcción, sólo te ofrece un camino: “religión mala, ciencia buena”. agoraSimplifica, reduce, banaliza un debate que va mucho más allá de lo que nos quieren mostrar. Y podría haber ofrecido una visión mucho más rica.

Esta semana escuché que Amenábar es quizás el autor del cine español menos “del cine español” de la actualidad; es, posiblemente, el que menos apuesta por el realismo, la crítica social, los personajes extravagantes, la charanga y la pandereta, etc. En Ágora se vuelve más americano que nunca, llegando a hacer una superproducción histórica, cuidada en todos aquellos puntos que los norteamericanos cuidan perfectamente en sus reproducciones históricas, pero faltándole un punto que el cine americano sabe hacer muy bien: incluir al espectador en la historia, focalizar su atención y sus emociones en un personaje, con el que hacemos el recorrido de la película. En Ágora no existe un personaje con el que, como espectadores, nos podamos identificar. Hipatia, la protagonista, es demasiado perfecta y desapasionada; y en ocasiones nos exaspera con sus eternas investigaciones celestes.

Por otra parte, podríamos buscar consuelo en algún otro personaje, particularmente en alguno que vemos gravitar entre los distintos bandos en cuestión. Pero, el caso es que no encontramos razones en la película que nos expliquen por qué ciertos personajes toman ciertas decisiones; falta ese pequeño trabajo en el guión que permite que las acciones estén motivadas.

Luego, hay algunas pegas más, que me comentaron algunos conocidos y podéis leer en los comentarios del nuevo IMDB.es. Son pegas bastante interesantes que tienen que ver, entre otras cosas, por el gusto de Amenábar por el Google Earth, que resulta bastante evidente, o por otro tipo de “ataques de director”, que diría mi amigo Álvaro (@aronfenix), como los planos cenitales y la aceleración de la acción…

 

Inglorious Basterds: qué gusto da llamarse Quentin…inglorious-basterds-cartel

…y pasearte por la II Guerra Mundial haciendo ficción de la buena sin que nadie se sienta ofendido. Me gustaría haber visto a Tarantino haciendo esta misma película en España sobre la Guerra Civil, o en Estados Unidos sobre la Guerra de Secesión –quizás en este último caso sí, por la distancia histórica, aunque seguro que algún confederado de por ahí se mosqueaba-.

Tarantino en Inglorious Basterds hace algo muy inteligente para recordar el conflicto armado sobre el que más se ha escrito y rodado cine de la Historia: se lo lleva a su terreno. Coloca al espectador las defensas suficientes para que nos demos cuenta que la II Guerra Mundial que vamos a ver no es “la de verdad”; nos reconoce que lo que nos va a enseñar no es “la verdad de la Guerra”, es honesto con nosotros.

Pero luego, sin embargo, nos acaba enseñando mucho más sobre la guerra de lo que parece. Nos enseña que, pese a todo lo que nos han dicho, no es tan sencillo como que “los Aliados eran los buenos y los Nazis los malos”. En una guerra, todo el mundo está algo loco, todos nos volvemos un poco “bastardos”, y en el fondo, en la guerra todo tiene un precio: el de la traición.

Y no sólo eso: Inglorious Basterds es entretenida, pese al ritmo lento de muchas de sus conversaciones –que ya es marca de la casa-, y una serie de juegos con el lenguaje y el idioma que son dignos de mención. Como lo es el trabajo de Chistoph Waltz, excepcional en todo momento y en cualquier idioma.

En fin, merece –y mucho- la pena verla. Pero sabiendo  a que te enfrentas: hay sangre –menos de la que podría haber, según algún otro amigo; hay un humor negro y un tanto bestia; y un final excepcionalmente alocado. Así que, si odias a Quentin, ahórrate venir, porque tira del sello de identidad continuamente.

 

Esto es todo, amigos. Espero que me contéis qué os parece, y me llevéis la contraria si es necesario.

 

Hasta la vista, ciberespacio.

lunes, 28 de septiembre de 2009

Podcast: Reportaje presentación Luis Guitarra

Os lo dejo en entrada aparte, porque creo que merece la pena (con canciones en directo incluidas). Entre las cosas que quedan por mejorar, que seguro que son muchas, una primordial: conseguir un micro como Dios manda, y dejar los pinganillos. Pero de momento, esto va sirviendo, ¿no?

 

Hasta la vista, ciberespacio.

domingo, 27 de septiembre de 2009

“Todo es de todos”: presentación del nuevo disco de Luis Guitarra

El ambiente que se respiraba ayer en el Colegio Menesiano de Madrid demostraba que no era una presentación de un lanzamiento discográfico cualquiera. Las azafatas de la discográfica habían sido sustituidas por jóvenes con petos rojos de una ONG de cooperación. La atmósfera de negocio había sido borrada en favor de un suave ambiente de familiaridad, de fiesta; incluso a los habituales directivos trajeados de las casas discográficas estaban ausentes, y en su lugar se podía encontrar algún que otro grupito de monjas, buscando un buen sitio para el concierto.

Y es que el título del lanzamiento discográfico de la tarde ya dejaba las cosas bien claras: “Todo es de todos”. Luis Guitarra presentaba un disco recopilatorio, en que daba un repaso a su ya amplia trayectoria, desde el año 1995 a 2009. Catorce años resumidos en diecinueve canciones, en un disco generoso en temas y con algunas nuevas versiones de los grandes clásicos del cantautor madrileño, como “Historia de Lucía”, “Me acompañabas tú” o “Esperarte”.CRW_5912

Luis Guitarra (Luis Martín) es un cantautor madrileño, destacado por una filosofía solidaria, cristiana y una trayectoria musical alejada de las grandes multinacionales y la  comercialidad. Con tres discos publicados hasta ahora “Como tú, como yo”, “¿Quién nos puede dar lo que nos falta? y “Desaprender”; ha mantenido la misma “estrategia de venta”: el precio lo pones TÚ.

La presentación se desarrolló como un repaso en extensión de la historia del cantautor, en el que aparecieron todos los protagonistas de la historia de Luis. Los compañeros en los primeros momentos, los músicos que se fueron incorporando, las personas que fueron viendo involucradas en lo que rápidamente dejó de ser sólo un proyecto musical, sino toda una herramienta de transformación social, con la ONG “Como tú, como yo”.

Luis es lo que canta. Otros pueden hacer canciones bonitas, pero con las de Luis sabes exactamente que lo que canta es lo que vive” Ésta fue la reflexión más escuchada durante toda la tarde, referida a una persona que vive lo que canta, sin clichés ni poses. Incluso desde la perspectiva musical, de la misma industria a la que pertenecen algunos de sus colaboradores, “Luis está loco”, pues sobrevive sin el apoyo de la industria, y aún así, en una etapa de crisis para la música, mantiene un alto número de venta de copias.

De esta manera, las entrevistas se fueron solapando con las canciones, que surgieron en todos los gramola2formatos posibles: voz y guitarra; con batería, bajo, teclados y percusión; con varias voces… Cada canción supuso una sorpresa para el auditorio. La presentación fue llevada a cabo por el histórico locutor de “La Gramola” de M80 Radio, Joaquín Guzmán, (hoy se encuentra detrás del proyecto de radio personalizada por streaming Rockola FM) que ya tuvo a Luis en su programa en el año 1997. Guzmán, fiel a su estilo, se permitió el lujo de entrevistar, presentar las canciones, y leer algunos de los correos electrónicos que llegaron a la página oficial del cantautor (luisguitarra.com), quizás en un recuerdo velado de las cartas que llegaran a su programa.

El aspecto solidario no fue mera comparsa en la presentación, puesto que se pudo ver un vídeo grabado en la ciudad hondureña de San Pedro Sula, donde Como tú, como yo tiene algunos proyectos de cooperación. También se pudo ver el primer videoclip de la carrera de Luis Guitarra: “Desaprender”, un vídeo elaborado con materiales didácticos sobre la paz para trabajar con jóvenes.

La lista de canciones del concierto fue:

  1. “Me acompañabas tú”
  2. “Como tú, como yo”
  3. “Historia de Lucía”
  4. “Gente que te vio nacer”
  5. “¿Quién?”
  6. “En lo profundo”
  7. “Alégrense-Preocúpense”
  8. “Los favoritos de Dios”
  9. “Todo es de todos”
  10. “Cuando no pueda más” (inédita)
  11. “Sois la sal”
  12. “Somos transparentes”

 

En breve, reportaje en audio de la presentación.

 

Hasta la vista, ciberespacio.

 

Fuentes:

Fotografías Luis Guitarra: luisguitarra.com

viernes, 18 de septiembre de 2009

Reflexionando sobre la supervivencia del periodismo en CaixaFórum Madrid

¿Prevalecerá el periodismo, tal y como lo hemos conocido hasta ahora? Ésta fue la pregunta de partida para una conferencia compartida ayer, día 17, entre Miguel Ángel Aguilar, y Adam Michnik; que transcurrió en el espacio cultural de la Caixa en Madrid. A partir de ésta pregunta, los elementos que conforman el debate eterno que viven en la actualidad los medios, sobre todo los de papel, aparecieron en escena: el periodismo como garante y guardián de la democracia, la necesidad de un periodismo que suministre información inteligible, o la búsqueda de nuevas fórmulas para conseguir rentabilidad económica para la prensa.

Adam Michnik, escritor, pensador y periodista17-marca-adam_michnik_161916g polaco; es uno de los fundadores del  rotativo “Gazeta Wyborcza” (“Periódico elección”), nacido como órgano de prensa del sindicato Solidaridad de Lech Walesa, y actualmente uno de los periódicos más importantes del Polonia.

Michnik recordó la importancia del periodismo en los procesos de transición democrática desde las dictaduras –un paso por el que tanto Polonia como España han pasado en los últimos años del siglo XX-, pero reconoció el error de estancarse en esa posición. La prensa cumplió una función muy  importante en la lucha contra todas las dictaduras, de todos los géneros, pero “tenemos que buscar otro lenguaje, no podemos seguir hablando igual que en los años 90”.

¿Siguen siendo importantes los periódicos? Para el escritor y periodista polaco “como dijo Hegel, la lectura del periódico es como la oración del buen cristiano. Y yo pregunto, ¿se puede vivir sin oración?”. Solamente el periódico puede explicar la información, recalcó, la televisión puede hacer el “show” de la información, pero no llegar a explicarla. También destacó que sin periódicos no han democracia, y aunque se puedan destruir, con ellos se destruye también una parte de ella.

Pero también hay “escenarios negros” para los medios de comunicación y la democracia. Adam Michnik, no sin una cierta reserva, apuntó sin tapujos a la Italia de Silvio Berlusconi como un ejemplo de “escenario negro”, que ha sido recurrentemente criticado por intelectuales como Umberto Eco. Y no sólo, Berlusconi; pues el escritor polaco también apuntó hacia el presidente ruso Vladimir Putin, como principal problema para la libertad de prensa y la democracia en la Europa del Este.miguelangelaguilar

Miguel Ángel Aguilar, periodista y licenciado en Ciencias Físicas; ha sido director de Diario 16 y de la Agencia EFE, presentador de los informativos de Tele 5, y columnista y colaborador habitual de El País, La Vanguardia, la Cadena SER, entre otros. Actualmente, ocupa el cargo de secretario de la Asociación de Periodistas Europeos.

Miguel Ángel Aguilar, además de abrir el fuego del debate, fue el encargado de desarrollar un intercambio de preguntas con su colega polaco. Lamentó la excesiva dependencia que los medios de comunicación, es especial los periódicos, tienen hoy respecto a su cuenta de resultados; y realizó una descripción del público de los medios actuales muy dependientes de la televisión, así como los mismos periodistas.

El periodista ha dejado de querer “estar” en la noticia. El columnista se sorprendió al reconocer que el profesional ha dejado de querer interaccionar por la noticia, para preferir seguirla por televisión: “los periodistas son desertores de estar presentes en los acontecimientos”. Permiten, de esta forma, mantener la “ilusión” de una televisión que muestra las cosas tal y como son, mientras que esto no es así: “el periodista debe tener la libertad de dirigir su mirada a donde quiera, no a donde decidan las cámaras de televisión”.

¿Por qué no basar el prestigio en la escasez, en lugar de la difusión? Miguel Ángel Aguilar sostuvo que, pese a ser el medio de menor difusión, la prensa escrita sigue estando en el primer escalón del prestigio entre los medios. En lugar de buscar una mayor cuota de lectores, los diarios deberían, según él, esmerarse en mantener ese prestigio informativo, y no lanzarse a una carrera en pos de la difusión que puede llevar a la conversión de las principales cabeceras en meros tabloides.

Y sin embargo, se puede conseguir autoridad moral en cualquier medio. Adam Michnik, defendió, tras la última pregunta de Miguel Ángel Aguilar, la idea de que el prestigio no es necesariamente inherente al soporte. “Hoy, en Rusia, los mejores artículos no se escriben en la prensa escrita, se escriben en Internet”. Y de la misma forma ocurre en China, Cuba…

Y con esta pregunta en el aire acabó la conferencia en el edificio del Paseo del Prado de Madrid. La misma pregunta que se ha producido ya en otras disciplinas culturales: ¿llegar a todos a costa de sacrificar el prestigio y el rigor absoluto; o permanecer en un modelo minoritario para mantener las señas de identidad, a riesgo de acabar en la anécdota del cambio social? Se echaron en falta intervenciones del público, algún tipo de turno de preguntas. Quizás ahí pueda estar uno de los problemas: la dificultad del propio periodismo para intercambiar ideas con sus lectores.

Hasta la vista, ciberespacio

 

ACTUALIZACIÓN (18/09/2009, 20:22): Inserto la pieza del reportaje. A ver qué os parece.

Fuentes:

Imagen Adam Michnik: Meritum 

Imagen Miguel Ángel Aguilar: periodismo para periodistas

martes, 23 de junio de 2009

“Los mundos de Coraline” y las dobleces del calcetín

Gracias a la iniciativa de la “Fiesta del Cine”, organizada por FAPAE, la organización que agrupa a las productoras del audiovisual en España, muchas personas en diversos puntos de España hemos y podremos hoy todavía disfrutar de alguna película por el módico precio de dos euros. Si bien la idea es interesante –y en Francia ya es toda una tradición de 25 años-, le ha faltado la promoción adecuada, y que todavía el cine en días laborables no está muy extendido. Además, que las películas nos cuesten 2 euros con este maravilloso pasaporte nos recuerda que no hace tanto que entrar al cine costaba 3 euros (o 500 pelas).

Pero bueno, menos da una piedra. Recuerdo que una de las propuestas tradicionales de mi amigo Álvaro (a quien podéis leer –muy de vez en cuando- en Hablando por hablar-) sobre el tema del cine ha sido siempre la de bajar el precio entre semana, beneficiando a los cinéfilos y a las salas, que no están acostumbradas a recibir mucha gente. Exceptuando el tradicional pero cada día menos barato “Día del espectador”, y el cine regalado de los martes para la tercera edad (que bien se lo merecen, por otra parte); no hay oportunidad para que gente joven se pueda aprovechar de un día de la semana más barato.

¿Qué es lo que me ha dado tiempo a ver estos días de cine? Pues tuve la oportunidad de ver “Ángeles y Demonios”, la adaptación de la novela homónima de Dan Brown, que no tuve oportunidad de leer antes de ver la película (ya sé que esto me quita puntos como opinante, pero qué le vamos a hacer).

AngelesyDemonios-Cartel_Final_copy

Fuente: Flickr

Sinceramente, la peli me gustó. Me pareció una película fiel a lo que el espectador espera de ella, con una trama interesante, y bien llevada. La cuenta atrás nos permite mantener una intriga que hace que olvidemos utilizar la lógica en ciertas ocasiones, y se lo permitamos a los personajes (alerta “espoiler”: por ello entendemos que se lo tomen con calma entre un suceso y otro suceso y que luego lleguen siempre tarde).

Argumentalmente no sé a qué grado de fidelidad llega respecto de la novela, pero creo que el último giro es muy lógico, y nos deja a todos los personajes en su sitio.

Por otra parte, y pese a toda la polémica alrededor de su rodaje con la Iglesia Católica (que para algunos no fue más que una polémica prefabricada para darle algo de bombo a la cinta), me parece que puede ser una buena película para entender ciertas cosas de “culturilla” sobre la Iglesia: la elección de los papas, el papel de la seguridad en el Vaticano, la Historia de la Iglesia como una institución con errores a la vez que con aciertos… En definitiva, no creo que deba tomarse como una película de referencia respecto al tema, pero sí puede abrir la puerta a investigar y entender mucho más.

También tuve la oportunidad de ver otra película, quizás algo menos interesante por su argumento, pero mucho más por su forma, y que me ha dado para pensar. Os dejo con el tráiler para abrir boca:

Fuente: YouTube

Los mundos de Coraline es una película de ficción con un parecido tremendo a la factoría de Tim Burton  (“Pesadilla antes de Navidad”), con una historia basada en una obra del escritor inglés Neil Gaiman. Tal y como cuentan en esta crítica de Cinematical, lo que acerca ésta película de Henry Shelick (director de ésta, como también lo fuera, junto a Burton, de “Pesadilla antes de Navidad”) a las anteriores es la conjunción del bien y el mal, de la dulzura y el aspecto infantil con la maldad y la recurrencia al miedo. Y sobre todo, lo que marca escuela es la estética, que juega muy a favor de la película, convirtiéndose en el verdadero motor de ésta para el espectador adulto.

Pero si he titulado con Coraline esta entrada es por otra cosa. Si tenéis la oportunidad de ver la película (y no os preocupéis, que no voy a hacer ahora ningún espoiler, espero) os aconsejo que veáis con especial atención los créditos de inicio. Curiosamente, cuando un cineasta (o una obra en sí misma) quiere decirte algo, lo hace desde los créditos de inicio, que son el momento de mostrar algo al espectador de manera sucinta, de dejarle una idea en el subconsciente y dejar que él mismo saque –o no- conclusiones. En este caso, en los créditos de inicio asistimos al descosido y cosido posterior –al revés- de una muñeca (y hasta ahí puedo leer).

Los dobleces del calcetín, la dualidad entre las dos caras que puede tener un personaje de ficción, y también una persona. Ése es el tema que, para mí, está detrás de esta pequeña historieta de terror infantil, que nos puede decir más cosas de las que podemos pensar de inicio. Muchas personas nos muestran la mejor de sus caras, nos dan lo que queremos ocultando el reverso. Incluso muchas veces preferimos que sea así, e incluso ofrecemos también nuestro reverso; la parte de la tela que hemos preparado para mostrar fuera.

El problema que le ocurre a Coraline es que descubre lo que ocurre cuando el reverso, lo falso, anula lo real. Cuando el reverso amable se agota, y nos damos cuenta de que no hay nada bueno que la soporte. Y entonces… no os cuento más. Sólo me quedo con la idea de las dobleces, con las que puede tener una película, aparentemente para niños, pero bastante más encaminada hacia el público adulto. Y con una banda sonora altamente recomendable (que todavía no he encontrado en Spotify, una pena).

3128785421_887d35978e_bFuente: “Coraline Button Box” en Flickr 

 

 

Hasta la vista ciberespacio. Me alegra saber que seguís ahí, pese a mis infidelidades.

domingo, 31 de mayo de 2009

CeroPretensiones: un nuevo proyecto

Últimamente no he escrito mucho, en realidad lo que se dice nada. El parón no obedece a nada concreto, quizás a una cierta saturación general en todos los ámbitos de mi vida; pero no pienso renunciar a seguir alimentando esta ventana de desahogo y comunicación abierta.

Este mes ha sido el del despegue de CeroPretensiones, el portal web que hemos comenzado como trabajo académico y que, acabadas las clases, quiere continuar caminando como portal informativo especializado en temas diversos (jazz, cine, ecología, temas sociales, teatro, marketing, historia…)logoconperiodico3 copia. A partir de él, intentaremos mostrar nuestras habilidades periodísticas, ahondar en temas que no suelen formar parte de la actualidad informativa general, y divertirnos haciendo eso que se llama periodismo. Con periodicidad semanal en cada una de las secciones, también pretendemos que sufra algún rediseño más en la imagen de las secciones, y algunas novedades más. La cita es en CeroPretensiones 2.0, y la sección que alimentaré personalmente será AlterPolítica, en la que tocaremos temas relacionados con el Tercer Sector, las reivindicaciones sociales y ciudadanas… en una especie de “cajón de sastre social”.

Esperamos que lo acojáis como un medio interesante, que os resulte ameno y entretenido; y que comentéis todo lo que os parezca mejorable en él, además de lo que os guste, claro. Estaremos atentos a las respuestas.

Un mes curioso, en el que entré en twitter, aunque todavía no sé muy bien por qué y para qué (para los que me queráis ver, soy @miki29), pero no os extrañará, después de haber leído alguna de mis entradas sobre las redes sociales. Este mes de mayo también me ha revelado que seré becario, no de manera gratuita, pero sí a un módico precio para la gran empresa. Son las lentejas que hay, y no hay otras; así que no me regalo, pero me vendo barato, qué le vamos a hacer.

 

Prometo volver al ritmo habitual en el nuevo mes que viene. Espero no tener que prometer más cosas, snifff. Hasta la vista, ciberespacio.

miércoles, 6 de mayo de 2009

Con estas condiciones, da gusto ser becario

A partir de 3º de carrera, comienza a convertirse en una obsesión la búsqueda de oportunidades de prácticas. El problema se plantea cuando encuentras "oportunidades" como ésta:

En fin, a todos nos gustaría tener una experiencia profesional en RTVE, pero ¿a qué precio? ¿Cómo vamos a conseguir un empleo justo y estable, si comenzamos ofreciéndonos como mano de obra regalada? Y, si RTVE, que es una corporación pública, no paga a los estudiantes de periodismo que van a trabajar en el verano, ¿cómo lo van a hacer las empresas privadas? Al final, con todo esto, consiguen lo que quieren: que nos conformemos con cobrar una miseria por cortar teletipos. Eso sí que da gusto, yeah.

Hasta la vista, ciberespacio.

martes, 28 de abril de 2009

Contra Bolonia… la Universidad a la calle.

¿Qué hay de extraño en ver estudiantes universitarios sentados en el césped de la facultad? Nada en apariencia, aunque sean las 9 de la mañana, y haga un viento frío intermitente que cala en los huesos. Pero la impresión puede ser distinta cuando delante de todos esos alumnos está un profesor, hablando sobre la influencia de la educación en la democracia, o sobre los mitos relacionados con los bosques y las formaciones vegetales; sobre los movimientos sociales en educación, o acerca de la Escuela de Frankfurt. En estos casos, la Universidad del césped se equipara, o incluso, supera en calidad de reflexión y de pensamiento a la mismísima Aula Magna en plena ebullición.

UniEnLaCalle 011 Estudiantes atendiendo a una de las “clases populares” (Foto: Miguel Ángel Moreno)

Pues esto mismo fue lo que ocurrió esta mañana en el campus de Getafe de la Universidad Carlos III de Madrid, la pública diferencia. En ella, un grupo de estudiantes, autodenominados Asamblea de Estudiantes de la Universidad Carlos IIIaunque, como ellos mismos reconocen, no son un órgano colegiado ni suponen la representación general de todo el estudiantado de la UC3M- con el apoyo de muchos estudiantes, decidieron organizar su apoyo a la huelga general convocada contra Bolonia de una manera distinta: dando clase, sacando la Universidad fuera de las aulas.

De esta manera, las “clases populares” se desarrollaron en espacios al aire libre, cerca de la cafetería de Humanidades, y frente al Rectorado de la UC3M. En ellas participaron profesores que se ofrecieron voluntariamente a dar unas sesiones de temas variados, relacionados con su especialidad, y con la Educación, aun de manera transversal. El tiempo no ayudó, por el viento y el ambiente frío, pero las ganas de profesores y alumnos fueron suficientes para constituir algunos grupos de “clase” bastante concurridos.

UniEnLaCalle 013 Clase de “Democracia y la calidad de la educación”, a las 11:00. (Foto: Miguel Ángel Moreno)

Las asignaturas del día fueron “Bosques y mitos”, “Movimientos sociales y crisis política en la educación”, “Tiempo de educación, tiempo de producción”, y “Educación en la escuela de Frankfurt”; desde las 10:30 hasta las 14:00 en el “aula” descubierta frente al Rectorado. Por su parte, en la zona frente a la cafetería de Humanidades, los asignaturas  fueron “Democracia y calidad de la educación”, “En torno a la lucha antiterrorista”, “Alegoría del conocimiento” o “En torno a Bolonia”, que terminó como debate, como corrobora Europa Press.

Los más atrevidos fueron los alumnos de 3º de Periodismo y Comunicación Audiovisual, que, ante la invitación de los organizadores a “sacar la clase a la calle”, se liaron la manta a la cabeza, y con el apoyo de su profesor de Periodismo Local, Carlos Elías, salieron a la calle a dar la primera clase de la mañana.

UniEnLaCalle 003 La clase de 3º de Periodismo y Comunicación Audiovisual, dando clase de Periodismo Local a las 9:00 (Foto: Miguel Ángel Moreno)

La noche anterior, algunos estudiantes habían protagonizado un encierro de protesta, que culminó con la preparación de la jornada de huelga.

UniEnLaCalle 009Uno de los carteles de protesta colocados por la UC3M (Foto: Miguel Ángel Moreno)

 

Hasta la vista, ciberespacio, con o sin excelencia universitaria.

Noticia publicada en Soitu.

domingo, 26 de abril de 2009

“Volver al café negro y al tabaco dulzón”

Repasando mi lista de blogs (que cada vez se hace más larga y pesada), encuentro una reflexión en Paper Papers, a propósito del aniversario de los estudios de Comunicación en la Universidad de Navarra; sobre el papel de los estudios de periodismo y de sus facultades –basadas en parte en lo que se comenzó a hacer en Navarra-.

Es una lástima que hayamos dejado de enseñar cómo se cambia el mundo con la verdad para navegar en la comunicación, un fenómeno humano y social como la respiración o la fiesta. La universidad está perdiendo la prerrogativa de contener a los que dedicarán su vida a buscar la verdad. En lugar de aprovechar su fábrica de pensamiento para humanizar a los apasionados por la realidad, la dedica a producir comunicólogos. En lugar de estudiar la verdad y cómo llegar a ella, se enfrasca en tecnologías pasajeras y en fenómenos de consultorio. Y en vez de involucrarse con los lenguajes y las ideas que mueven el mundo, se mete en cuestiones de algoritmos y redes sociales.

 

Supongo que es implícito a la carrera, aquello de ir cuestionando lo que estudias a la par que avanzas los cursos. Y la sensación de que, o bien los estudiantes somos narcisistas insatisfechos, que pretendemos aprender mucho y no trabajar nada (en clase… que no de prácticas. Evidentemente, no es lo mismo.).

Pero, realmente, ¿cuánto tiempo dedicamos en las universidades a reflexionar sobre periodismo? ¿Cuánto tiempo pasamos pensando sobre las ideas que están detrás de la realidad? Quizás, por tanto buscar una formación ligada a lo profesional, se olvida el ámbito de las ideas, el conocimiento del bagaje cultural…

No creo que aprender técnicas y profundizar en nuevas vías de comunicación (un blog es un ejemplo de nueva vía de comunicación) sea malo. Pero no tiene mucho sentido tener dos asignaturas sobre Periodismo en la Red, y una sola sobre Filosofía, o sobre Historia del Mundo Contemporáneo, o no muchas más sobre Cine (en una licenciatura conjunta Periodismo-Audiovisuales). Con perdón para el Periodismo en la Red, que está claro que lo practico y que me encanta. Y que, de momento, es el que me ofrece mayores oportunidades

periodismo3

Fuente: Justicia Global

Para terminar, me gustaría recomendaros algo a propósito de esta idea de la diferencia entre forma y contenido, entre comunicación y sustrato. Me refiero al discurso que Hernán Cascari (actualmente, muy en el candelero con el tema de los enlaces a sitios de intercambio de archivos P2P) pronunció en el EBE 08 (Evento Blog España), que tituló como: “La muerte de los blogs”, y que me parece de obligada lectura para todo aquél que se quiera plantear en serio qué es lo que hace en la red, y por qué y para qué escribe. Sólo dejo un adelanto:

Desde que tengo memoria, cuando me preguntaban cuál era mi oficio yo decía escritor, o decía periodista. Así lo dije a los 15 años, a los 17, a los 23 y a los 30; siempre con la misma seguridad, con la convicción de no estar mintiendo.

Desde hace un cuarto de siglo vengo utilizando (para escribir mis cuentos y mis crónicas) las diversas herramientas de escritura que me proponen los tiempos: lápiz, cuaderno; tiza, pizarrón; bolígrafo, carpeta; máquina de escribir, folio A4; máquina de escribir eléctrica, folio carta; ordenador 286, wordperfect 5.0, formulario contínuo, impresora de chorro. Etcétera.

Nunca, en todo ese tiempo, a nadie se le ocurrió bautizarme cuadernero, ni pizarronero, ni carpetero, ni olivetero, ni wordperfectero, ni impresor de chorretero.

El siglo veinte era maravilloso: no importaba dónde escribieras, ni en qué soporte; siempre serías un escritor.

Pero a finales del año 2003, intentando mantener mi equilibrio cotidiano con el progreso, empecé a escribir una novela online, y en lugar de utilizar un cuaderno, o una pizarra, o un bolígrafo, o una olivetti… utilicé un blog.

Desde ese día suena el teléfono en casa y la gente pide hablar con un bloguero. Desde entonces sale mi nombre en la prensa precedido por la palabra blogger. Y me hacen preguntas sobre blogs, y no sobre lo que escribo. Y me pagan para que componga blogs, sin importar lo que en ellos redacte. Y me invitan a dar charlas en el Evento Blog, con todo pagado, y me alojan en un hotel fantástico, y me dan de comer.

Es decir, una vida de mierda.

n519888379_1131293_1486 Fuente: ciberprensa

Lo demás, altamente recomendable, lo tenéis en el blog de Casciari, Orsai –porque hay vida más allá de Espoiler-.

Hasta la vista, ciberespacio maltratado por mis quejas.

domingo, 19 de abril de 2009

El conflicto palestino-israelí en los medios españoles

¿Hay suficiente imparcialidad en la cobertura que los medios españoles hacen del conflicto en Oriente Medio? Es un debate bastante interesante y que ha pasado de ser comentado en círculos profesionales a saltar a la palestra de la actualidad con la carta del embajador israelí en España, Rafael Schutz y la contestación de la defensora del lector del diario, Milagros Pérez-Oliva.

Para reflexionar sobre el posicionamiento y la ideologización del conflicto palestino-israelí en los medios españoles, la asociación ANUDI (Asociación para las Naciones Unidas y el Derecho Internacional), organizó en la Universidad Carlos III una ponencia con Eduardo Álvarez, articulista de Opinión de El Mundo y miembro de su Consejo de Redacción.

El articulista de El Mundo se declaró un apasionado seguidor de la política internacional y lamentó la falta de cobertura y de interés general que provocan estos temas. Esto provoca que cada día encontremos menos información internacional en los medios (en especial en los audiovisuales), y que el alto coste de los corresponsales y enviados especiales nos lleven a una información de agencias en el ámbito internacional.

¿Por qué  es tan importante el conflicto palestino-israelí para los medios españoles? De entrada, la importancia geoestratégica de la zona (en la que se juega el Mediterráneo, las relaciones Oriente-Occidente, la importancia histórica y económica del pueblo judío), pero también es relevante reconocer que la localización de los corresponsales es fundamental en la política informativa. Casi todos los medios importantes –los que se lo pueden permitir- tienen uno o varios corresponsales en Oriente Medio. ¿Por qué no se informa sobre Sudán, o sobre Chechenia? Porque no hay corresponsales allí. Por ello parece que son temas que quedan ocultos por un tiempo, ya que no llegan a configurar una rutina informativa propia en los medios españoles.

En su intervención, Álvarez apuntó –y una pequeña encuesta a mano alzada entre los presentes constató el dato- que la percepción más extendida entre la ciudadanía es que los medios españoles usan un enfoque inclinado hacia la causa palestina más que hacia el Estado de Israel. Es por ello que Israel es uno de los países con peor valoración en la sociedad española, pero esta mala valoración, según Álvarez tiene varias raíces históricas.

Los medios facilitan ideas “simples” sobre el conflicto, destinadas a facilitar la comprensión, pero que en cierto modo ocultan las muchas aristas del enfrentamiento, y de la lógica interna de los países. Esto provoca que las crónicas y los artículos periodísticos puedan llevar a conclusiones maniqueas. En cierto modo, y según Eduardo Álvarez, los medios no han sido capaces de trasmitir la riqueza de situaciones y de puntos de vista que se producen en un país como Israel; ni han sido capaces de avanzar más allá del cliché de la realidad árabe.

España históricamente ha tenido una orientación política hacia el Mediterráneo y hacia los países árabes. El franquismo ya proclamaba aquello de “nuestros amigos los árabes”, y la izquierda política en el exilio tenía una postura proisraelí, pues reconocía en el pueblo judío el ejemplo de una población restituida. Del mismo modo, los nacionalistas vascos y catalanes, también entendían al israelí como un pueblo que había conseguido su objetivo de independencia.

Esta posición proisraelí de la izquierda política española va a comenzar a modificarse a partir de la Guerra de los Seis Días, y con la Guerra de Yom Kippur, cuando Israel comienza a ser visto como un Estado expansionista. Pero el verdadero momento de inflexión en la cobertura de los medios españoles se produce a partir de la segunda legislatura de José Mª Aznar. Es entonces cuando, con el 11-S y el miedo al terrorismo islámico, el cambio de alianzas estratégicas del presidente español lleva un acercamiento más que notable a EE.UU., y la toma de posición en un conflicto como el palestino-israelí, que nunca había sido “trinchera ideológica” en el panorama político-mediático nacional.

De esta manera llegamos a la situación actual, en la que periódicos como Público titulan “Israel pisotea Gaza”, o como La Razón, que optan por titulares como “Israel entra en Gaza para acabar con el terrorismo de Hamas”; o ABC opta por dar relevancia a articulistas con opiniones muy escoradas con el conflicto (como las que ya comenté un domingo). Y tras ello, se comienzan a abrir debates semánticos en el lenguaje periodístico español: utilizar “muro” o “valla” para designar a la muralla de separación que Israel ha colocado en los territorios palestinos; o emplear Tel-Aviv como capital de Israel (que lo es, aunque sólo sea en su vertiente administrativa). Esta, precisamente, era una de las reivindicaciones del diplomático israelí.

Conviene tener en cuenta estos datos a la hora de ejercer un juicio, y entender los motivos hostóricos que los sustentan. En cierto modo, conocer el periodismo de ayer puede ayudarnos a comprender el de hoy, y a mejorar el de mañana.

 

Hasta la vista, ciberespacio.

Artículo también publicado en SOITU.es