jueves, 25 de noviembre de 2010

#prayforkorea

A raíz de los proyectiles lanzados por Corea del Norte a la isla surcoreana de Yeonpyeong el pasado miércoles, más de 20.000 mensajes llegaron a Twitter con el hashtag (palabra clave) ‘#prayforkorea’ (rezad por Corea). ¿Realmente la fe ha quedado fuera de los imaginarios de la sociedad tecnológica occidental?

La noticia con la que nos desayunamos el pasado miércoles ha sido, sin duda, una de las más inquietantes de las últimas semanas, rescates irlandeses incluidos. Inquietantes tanto por la reactivación de uno de los conflictos latentes más enconados y difíciles de resolver, como por la inquietud que despierta uno de sus protagonistas: la extraña monarquía hereditaria comunista que es Corea del Norte.

El ataque del pasado miércoles de madrugada (este enlace a la BBC está muy documentado, en inglés) es el más sonado de los últimos choques, pero no es el único. Ya la corbeta surcoreana Cheonan sufrió un ataque en Marzo de este mismo año 2010, en el que 46 soldados perdieron la vida. Sin embargo, sí que es verdad que es la primera vez que el ataque se realiza contra territorio surcoreano, en las ocasiones anteriores sólo se habían producido ataques contra aviones, barcos o intentos de atentados contra mandatarios surcoreanos.

graphic_of_praying_hands_with_the_words_PRAYSiguiendo el tema desde las publicaciones que se producían en Twitter, que se está  convirtiendo en una herramienta fundamental para seguir acontecimientos que se están produciendo en directo, me sorprendió especialmente encontrarme con el ‘hashtag’ #prayforkorea (rezad por korea).

Un ‘hashtag’ es una palabra clave para seguir los mensajes que se producen sobre un asunto común. Quien propone un hashtag pretende que, al buscar esa palabra clave, se puedan leer todos los tuiteos lanzados sobre ese asunto. Es de esta manera como Twitter crea lo que se conoce como ‘la conversación’, el intercambio de ideas sobre un tema concreto. Con esta palabra clave se produjeron en el miércoles más de 20.000 mensajes en Twitter (según ‘Whatsthehashtag’), lo que provocó que el asunto se convirtiera en un ‘Trending Topic’, un tema que crea tendencia, dentro del vocabulario de la web social.

Que desde una plataforma como Twitter, vinculada a un tipo de usuario socioeconómicamente de un nivel medio/alto, relativamente experimentado en las nuevas tecnologías, me lleva a pensar en qué motivos llevan a plantear desde Twitter (una red que no tiene ningún tipo de confesionalidad, ni de colectivos religiosos implicados) una ‘oración conjunta’ como ésta. ¿Realmente las religiones son elementos caducos que están muriendo en el siglo XXI?

De alguna manera, movimientos de este tipo acaban llevándonos a la reflexión más antigua; el pensamiento de que en el fondo sigue habiendo muchas personas con una sensibilidad ante lo que ocurre a nuestro alrededor que tiende hacia lo trascendente, hacia la oración compartida, aunque no coincida en cuestión de credos… Leer #prayforkorea no me lleva a pensar que la sociedad está volviendo a la religión, sino que me hace entender que en el fondo hay sensibilidades que nunca se han marchado del espíritu de la gente. Y encima son sensibilidades compartidas. Una oración compartida en medio del ciberespacio.

 

 

Hasta la vista, ciberespacio ateo, agnóstico y creyente. Gusto da saber que hay sitio para todos.

Imagen: Cristian Myspace Layouts

3 comentarios:

Miguel dijo...

pues sí Miki, por más que se quiera borrar a Dios del mundo jamás podremos eliminarlo del interior de cada hombre y mujer de bien. Oamos por Korea, y quienes sufren las consecuencias de tantos conflictos y guerras declaradas.

Juan José Monge dijo...

Interesante post, Miguel! Creo que por mucho tiempo que pase la gente va a seguir teniendo fe... en qué? en las religiones, en el ser humano, en un Dios, en otro...formas de llamar (quién sabe) a la misma realidad. Lo cierto es que, por muy avanzados que seamos, la necesidad de creer en algo es intrínseca al ser! Un abrazo!

Álvaro Méndez dijo...

Grande Miguel. Muy buen curro de investigación y de exposición.

Es curioso como la fe, en estos casos, es capaz de grenar los odios... La fe sigue teniendo un espacio muy importante en las sociedades avanzadas, por mucho que desde arriba se quiera decir que no.