lunes, 21 de noviembre de 2011

El azul domina en un Congreso que gana colores






La mayoría absoluta histórica de 186 diputados para el Partido Popular de Mariano Rajoy marca los resultados de unas elecciones en las que se ha vivido el derrumbe del Partido Socialista con la candidatura de Rubalcaba, que ha caído a los 110 diputados. Sin embargo, el Congreso formado este 20-N es el más variado de la historia, y tendrá al menos cinco grupos parlamentarios -a la espera de las posibles coaliciones- y 13 formaciones políticas representadas.



La noche se abrió con el sondeo de TNS para RTVE y la FORTA, que pronosticaba una amplia victoria para el Partido Popular, de entre 185 y 189 diputados, y una caída del PSOE inferior a los 120 escaños; además de pronosticar la entrada fulgurante del partido de la izquierda abertzale Amaiur, con 6 diputados. Datos que, por lo general, fueron una fiel representación de lo que aconteció tras los subsiguientes datos de escrutinio, con una caída mayor del PSOE si cabe y el avance de UPYD hasta rondar el grupo parlamentario propio -que no tendrán al no alcanzar el 5 por ciento del total de los votos-.

El panorama electoral de esta noche deja debilitado el bipartidismo, ya que la suma de votos PP-PSOE cae respecto a las anteriores elecciones (323 escaños en 2008 por 296 este 2011), y abre la puerta a varias formaciones sin representación con anterioridad: Amaiur, Compromis-Equo, Foro Asturias, ya que Geroa Bai es heredera del antiguo Nafarroa Bai, encabezados ambos por Uxue Barcos.

Es, por tanto, un Congreso con más voces, que incluye sensibilidades de tipo ecologista, abre la puerta al diálogo con la izquierda aberzale y da más voces a partidos de ámbito nacional con discursos distintos, como IU -uno de los grandes beneficiados del descalabro del PSOE, de 2 a 11 diputados- y UPYD -de 1 diputado a 5, Toni Cantó incluído con su asiento por Valencia.

Pero no se nos puede olvidar que es un Parlamento con mayoría absoluta, lo que nos permite ser escépticos con la verdadera efectividad de este mayor pluralismo entre los diputados. El Partido Popular podrá aprobar leyes sin necesidad de pactar con el resto de grupos, y tendrá las manos libres durante cuatro años para poner en práctica sus intenciones sin pasar por arduas discusiones parlamentarias.

Por otra parte, merece la pena destacar que la abstención ha rozado en estas elecciones los diez millones de votantes, por los casi 11 que ha obtenido el PP y muy por delante de los casi 7 millones que ha obtenido el PSOE. Votos nulos y en blanco suponen cada uno cerca de 300.000 sufragios.

Todo esto, con la ponderación de los votos realizada a partir de la Ley d'Hont, que provoca que IU y UPYD, tercera y cuarta fuerza política por votos, no ocupen el mismo lugar por escaños, o que partidos como Equo -en su vertiente nacional- no obtenga representación a pesar de obtener más de 200.000 votos, por encima de cinco partidos que sí consiguieron representación parlamentaria. Una reflexión que incluso ha llevado personas como Rafael Acosta (@igneosakro) a realizar un muy interesante documento sobre cómo habría quedado el Congreso sin dicha ponderación.






Hasta la vista, ciberespacio escrutado.

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