domingo, 22 de enero de 2012

Ciudad Oculta

Raras veces un recién llegado a una nueva ciudad tiene la oportunidad de encontrarse con la cruda realidad de los que más sufren en ella. Ciudad Oculta es una de las conocidas como 'villas miseria', barriadas en las que las personas que menos recursos tienen establecen viviendas provisionales que acaban convirtiéndose en perpetuas. Con la excusa del rodaje de la película 'Elefante Blanco', del cineasta argentino Carlos Trapero, y protagonizada por su compatriota Ricardo Darín, el que suscribe pudo comprobar en carne propia cómo es la vida en uno de estos lugares de marginación que existen en el conurbano bonaerense.

Fotos: Miguel A. Moreno (móvil)
La llaman "la Oculta" porque precisamente fue tapiada por la dictadura militar de Videla para evitar que fuera vista por los turistas extranjeros que llegaban a Buenos Aires con motivo del Mundial de Fútbol Argentina 1978 (del que se puede leer una visión 'alternativa' en este enlace). Y realmente lo está, ya que el único acceso posible para entrar en ella es a través del enorme edificio que se puede ver en la fotografía: el 'Elefante Blanco'. Pero no mucha gente se atreve a entrar, de hecho, la policía no suele hacerlo.



Fue denominado así por los habitantes del lugar por su color blanco y por lo tremendas de sus dimensiones, ya que en su construcción -durante el primer gobierno de Perón, a finales de los 40 y principios de los 50- se pretendía llevar a cabo el mayor hospital de sudamérica. Finalmente, ni su construcción llegó a término, ni se encontró un uso para esta mole de granito, que quedó como un mastodóntico fantasma de gran obra pública, pero en cuyas ruinas se calcula que puedan vivir unas cincuenta familias, además de otras 200 que apoyan las construcciones que habitan sobre sus cimientos (todo esto según datos de esta página, que reconstruye de forma muy amplia la evolución de Ciudad Oculta).

Exterior del 'Elefante Blanco' (mam)
A la llegada a Ciudad Oculta, la primera sensación es de asombro, ya que uno no acaba de comprender cómo tras este edificio se puede encontrar todo un barrio. Pero así es, apoyados en la parte trasera de la construcción -que tan a medio terminar está, que parece literalmente cortada por una cuchilla- se extiende toda una población de casas elaboradas con distintos materiales.

Muchos niños juegan en los patios del Elefante, mientras que otros corretean por los pasillos, en los que hay instalado un jardín de infancia, una especie de dispensario médico en el que trabaja alguna organización social que pone carteles acerca de temas de sanidad y nutrición. 

Parte interior de la construcción (mam)
También hay personas jóvenes y mayores, sentados en sillas de plástico o en bancos en el exterior. Muchos se conocen, se saludan y se besan -en Argentina es muy habitual que se besen en la mejilla también los hombres. Eso sí, solo un beso, lo que provoca que los españoles nos quedemos muchas veces en una posición incómoda cuando tratamos, instintivamente, de dar un segundo beso-. En algunas mesas hay televisores antiguos, sin enchufar a ninguna parte. A la salida del patio del hospital, ya en la parte trasera del Elefante, una veintena de chavales juegan al voleibol. Y lo que se extiende son hileras larguísimas e irregulares de casas, 'calles' de tierra en las que los habitantes de las casas se sientan en la puerta para charlar, y muchos perros, muchísimos canes callejeros que pasean de un lado a otro.

Capilla, decorada para el rodaje (mam)
El día en el que puedo visitar 'la Oculta' hay fiesta en el lugar, ya que el rodaje ha involucrado a muchísimos habitantes del poblado, así que todos están encantados de conocer a la gente del equipo -especialmente los niños, que tratan de pedir caramelos a todos, e incluso le piden regalos a un miembro de la producción con barba blanca, llamándole 'Papá Noel'-. Algunos tienen que rodar una escena con una pelea, de forma que están siendo maquillados con sangre y les han pintado cicatrices, de las que presumen orgullosos ante sus amigos.

No podríamos decir que en Ciudad Oculta viven personas tristes. Al menos no es eso lo que muestran sus caras, aunque sí muestran la falta de recursos, de condiciones sanitarias, de apoyo institucional. Son felices, viven las mismas sensaciones que vivimos cualquiera... Aunque en unas condiciones tan duras que nosotros no podemos imaginar. 

Calle de Ciudad Oculta (mam)
Los vecinos de "la Oculta" disfrutaron durante el rodaje de una atención que no habían podido imaginar, de un trato humano de un equipo de rodaje que quiso que ellos mismos actuaran en lugar de traer a un cuadro de figurantes para que representaran unas condiciones sociales que no habían vivido. De alguna forma, como me comentaba el actor Ricardo Darín en una entrevista, notaron que se les estaba tratando "como seres humanos". Algo que las instituciones oficiales no habían hecho hasta ahora.

Pero el rodaje terminó esta semana. Y los habitantes de Ciudad Oculta siguen ahí, escondidos en la zona sur de Buenos Aires, viviendo en condiciones desastrosas, que se repiten en otras 'villas', como Villa 31 o la Rodrigo Bueno. Esperando a que, de nuevo, haya quien se interese en ellos como personas y no como miseria a la que hay que ocultar o como fuente de problemas, de droga -'Paco', la dicen aquí- o de personas indocumentadas.

No encuentro una manera mejor de resumir mis sensaciones tras visitar 'la Oculta' que copiaros algunos versos de esta canción de La Fuga, titulada 'Villa Miseria':

Villa Miseria, donde nadie mira,
niños que juegan entre basura.
Los sueños de cartón, la realidad es pesadillas.

Villa Miseria, llevas aqui toda la vida,
los que gobiernan te olvidan deprisa.
¿Dónde se esconde Dios,
de vacaciones o en la Luna,
o en la Luna?

Villa Miseria, lagrimal de periferia,
ojos cansados, gargantas secas,
puños cerrados que no creen en promesas.

Lejos del Señor Ministro,
lejos de la escuela,
tan lejos de la frontera donde juegan los ricos
a engordar en sus parcelas,
mientras tus hijos comen tierra,
mientras tus hijos comen tierra.



Para quien tenga interés, aquí podéis leer mi reportaje para EFE sobre el rodaje de 'Elefante Blanco' en Ciudad Oculta. Y también podéis leer la entrevista con Ricardo Darín. Espero que os gusten.

PD: Disculpas por las fotografías. Me dio cierto respeto llevarme la reflex -entre otras cosas, porque otros fotógrafos no querían ni ir por no arriesgar el equipo-, así que las fotos son del móvil. Sorry.





Hasta la vista, ciberespacio.



2 comentarios:

Juliana Luisa dijo...

Excelente. Conviene airear lo que otros intentan ocultar.

Lydia Arahana Ramos García dijo...

Buen articulo! Por fin tengo un ratito para ponerme al dia con tu blog :-)