sábado, 11 de febrero de 2012

La sentencia contra Garzón despierta mucho interés en Argentina

La sentencia de inhabilitación por 11 años al juez español Baltasar Garzón tuvo esta mañana gran eco entre los periódicos argentinos, que han seguido con gran inquietud los avatares del juicio contra un personaje reconocido en el país por su persecución tanto del dictador chileno Augusto Pinochet como del ex capitán de corbeta argentino Adolfo Scilingo, primer represor argentino condenado en el extranjero en base al principio de Justicia Universal.


En el diario Clarín, el de más circulación en Argentina,se podía leer por la mañana una serie de artículos del corresponsal europeo del diario -no todos los periódicos argentinos tienen corresponsal en Europa- en los que resaltaba al juez español como el "más célebre juez por su extraordinaria defensa de los Derechos Humanos".

En él también se recogían análisis en clave política del fallo y de las reacciones en Argentina.



En La Nación, otro de los más significados diarios argentinos, no solo por su prestigio sino también por su oposición conjunta con Clarín a la actual presidencia Cristina Fernández. Con un titular neutro, "Un fallo puso fin a la carrera de Garzón" incluía un análisis sobre la controversia política acerca del juez ("Una condena, dos Españas") además de un artículo del periodista español Luis Gómez de El País con un perfil del hasta hoy juez español.




Por parte de Página 12, un periódico más cercano al oficialismo pero acostumbrado a abrir con temas poco habituales en el resto de medios, media portada fue dedicada a Garzón, con un titular muy elocuente: "La Historia ya lo absolvió" y un artículo de opinión que no deja lugar a dudas acerca del posicionamiento del diario: "Una afrenta universal"



Algunos otros artículos interesantes sobre la sentencia Garzón en prensa argentina se pudieron encontrar en otros diarios, como Tiempo Argentino, que se lanzaba a parafrasear a Antonio Machado con un artículo de opinión titulado "Una de las dos Españas ha de helarte el corazón", mientras que en otro artículo de semblanza o perfil destacaba que el juez español "ya no tendrá tiempo para perseguir a los genocidas".


Sin embargo, el económico Ámbito Financiero lanzaba en 'tapa' -como se denomina en Argentina a la portada- una conclusión directa en forma de titular: "Final para Garzón por sus excesos", a lo que continuaba con un artículo en el que destacaba lo unánime del fallo en cuanto a que fueron los siete magistrados del Tribunal Supremo los que votaron a favor de la condena.




¿Una opinión personal sobre el fallo?

No voy a decir que no la tengo -sería mentira- pero sí que es verdad que no la tengo tan fundamentada como me gustaría, por falta de tiempo para leer la sentencia, y quizás también de formación en el tema. Si bien, como muchos de las personas que leí en las redes sociales me sentí apenado porque, en el simbolismo al menos, que el juez que investiga una trama corrupta sea inhabilitado por denuncia de los abogados de los propios corruptos resulta terriblemente irónico e injusto.

Ahora bien, no comparto los rasgamientos de vestiduras sin entender bien el fallo del Tribunal Supremo, en el que algo de fe habrá que tener si todos nos consideramos tan guardianes de la justicia en España y le tenemos tanta estima a los jueces -a Garzón, pero entiendo que a todos los demás-. Es posible que Garzón fuera condenado por un error -permitir unas escuchas que quizá no estuvieran totalmente fundamentadas jurídicamente y que puede que atacaran el derecho a la confidencialidad entre el acusado y su abogado defensor, si bien puede que, como decía la defensa del juez, estas escuchas estuvieran motivadas para evitar que se siguiera lavando dinero a espaldas del proceso judicial.

Para arrojar un poco de luz sobre el asunto de la legitimidad de las escuchas, recomiendo encarecidamente este artículo de Tsevan Rabtan en la revista Jot Down que tan bien lo explica. Para tener opinión... recomendaría leer la sentencia, pero yo mismo todavía estoy en proceso de aplicarme el cuento. Ánimo.



Hasta la vista, ciberespacio.

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