jueves, 10 de mayo de 2012

Falcao enseña al Atleti cómo no ser 'el pupas' y nos distrae de la nacionalización de Bankia

Falcao marca el 2-0. Foto: As.com
Radamel Falcao García, el delantero colombiano que tuvo que cargar a sus espaldas con los estigmas de Forlán y Agüero, ganó ayer con dos goles la Europa League para el Atlético de Madrid ante un dignísimo Athletic de Bilbao, en una tarde de pasión deportiva en la que la noticia de la nacionalización del cuarto banco privado español, Bankia, pasó algo desapercibida, pero cuyas consecuencias tendrán que analizarse largamente en la jornada de mañana.


El Atlético de Madrid enfrentó su tercera final europea en tres años, y esta vez no dejó abierta la posibilidad de uno de esos momentos de 'pupas' tan típicos de este club en los últimos veinte años. Falcao se sacó dos goles de la chistera que desarbolaron a un Athletic de Bilbao que, de la mano de Marcelo Bielsa, asombró a propios y extraños dando lecciones a grandes de Europa como Manchester United o Schalke 04, pero al que le fallaron los nervios y la puntería en el momento decisivo.

Los jugadores del Atlético hacen un pasillo a los del Athletic. Foto: As.com
La final no solo nos deja la reflexión de que el Atlético debe de desembarazarse por fin de ese estigma de club predestinado para perderlo todo en el último minuto -aunque puede que el único camino para recuperar ese carácter debe ser la Liga, pero eso de momento es otro cantar-. Eso sí, sin perder ese carácter de club simpático, de club popular, y de equipo que sabe reconocer a los rivales, ganando y perdiendo. Y eso también se vio: en el pasillo final a los jugadores del Athletic de Bilbao, merecidos subcampeones de una competición europea.

Y mientras tanto, en el mundo real...

La misma tarde que Atlético y Athletic se jugaban la Europa League en Bucarest, los rumores que se iniciaron con la salida ayer de Rodrigo Rato al frente de Bankia dieron finalmente con la actuación del ministerio de Economía, que en un comunicado afirmó que el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), el instrumento utilizado para insuflar fondos a los bancos, será "titular indirecto de un 45% del capital de Bankia”.

Podemos hablar, de alguna forma, de una nacionalización, que bajo mi punto de vista en teoría no sigue un mal razonamiento: si el Estado pone, digamos, 4.000 millones de euros en un banco, ¿por qué no va a poder hacerse cargo de la participación accionarial correspondiente? Pues esto es, a grandes rasgos lo que ha ocurrido. Evidentemente, no ha ocurrido porque el Estado esté concienciadísimo con ese dinero público gastado para evitar la caída de los gigantes bancarios españoles sino, por lo que parece, porque la situación de Bankia debía ser insostenible.

La duda ahora es qué se va a hacer con esta nueva Bankia, que era y es uno de los bancos más expuestos a la burbuja inmobiliaria, aparte del habitual ajuste o racionalización que se ha anunciado. Tener un banco, el cuarto de España, en manos estatales puede ser una buena forma de hacer políticas con, por ejemplo, todo el suelo construido que este banco posee. ¿Podría ser una opción para dinamizar el mercado de la vivienda a precios lógicos? ¿Para abrir la puerta al alquiler social? ¿Para poner más dinero en manos de empresarios y pequeñas empresas? ¿O sólo será un trabajo de zapa en una entidad bancaria en la que sobran muchas personas -consejeros, dirigentes, ex políticos- y/o fondos nacidos de la especulación inmobiliaria?

Entre tanta pregunta, menos mal que nos queda el fútbol... Viva el Atleti, y el Athletic, dos clubes que son parte de la misma familia. Y vivan los colchoneros que, tan acostumbrados a sufrir, vamos recuperando el hábito de celebrar.





Hasta la vista, ciberespacio.

No hay comentarios: