domingo, 30 de diciembre de 2012

Viaje Patagonia (III): Prioridad al pingüino

Visitar la pingüinera argentina de Punta Tombo, en la provincia patagónica de Chubut, supone aceptar que en la tierra que el pingüino de Magallanes utiliza para criar a sus polluelos cada verano, las condiciones de circulación son totalmente distintas a las acostumbradas para el ser humano. Aquí, la prioridad es siempre de esta simpática ave de andares distraídos.

Patagonia: Pingüinos en Punta Tombo
Pingüino frente a señal de 'ceda al paso' en Punta Tombo  (Foto: Miguel Ángel Moreno)

Hasta un millón de ejemplares de este tipo de pingüino llegan a pasar en los meses de primavera y verano australes por esta zona distante algo más de 1.500 kilómetros de la capital argentina, que es uno de los principales refugios para esta especie en Sudamérica.

Patagonia: Pingüinos en Punta Tombo
Pingüino de Magallanes mirando a cámara  (Foto: Miguel Ángel Moreno)

Las principales cualidades de la zona para ser lugar de reproducción habitual de estas aves es el abrigo que da el golfo, así como el bosque de matorral bajo que ofrece abrigo para sus nidos, excavados en la arena, en los que uno de los miembros de la pareja -el macho o la hembra de forma indiferente- cuida a los huevos o a los polluelos, mientras que el otro compañero cruza hasta el mar para traer alimento al grupo familiar.

Patagonia: Pingüinos en Punta Tombo
Vista general de la pingüinera con los nidos  (Foto: Miguel Ángel Moreno)

Patagonia: Pingüinos en Punta Tombo
Pareja de pingüinos (Foto: Miguel Ángel Moreno)

En ese camino de ida y vuelta entre el nido y el mar es donde los pingüinos se cruzan con los visitantes de Punta Tombo, que cruzan el parque transversalmente por un camino marcado en el que es habitual que los pingüinos pasen de un lado al otro para llegar a su destino. La consigna en este tipo de encuentros es muy clara: quedarse inmóvil y dejar que el pingüino pase. De lo contrario, el animal se asustará y cambiará su rumbo. Y en ese caso, es posible que tarde mucho en reencontrar su nido, o que no lo acabe encontrando.

Patagonia: Pingüinos en Punta Tombo
Pingüino en pleno camino (Foto: Miguel Ángel Moreno)

Patagonia: Pingüinos en Punta Tombo
Gruñido de celo del pingüino (Foto: Miguel Ángel Moreno)

Por eso, la disciplina circulatoria es especialmente importante en un parque natural como éste, en el que también se pueden ver guanacos (unos mamíferos emparentados con la llama, que se pueden ver en la siguiente fotografía), maras (parecidos a la liebre) o estos pequeños roedores llamados cuís.


Patagonia: Pingüinos en Punta Tombo
Familia de 'cuís' (Foto: Miguel Ángel Moreno)

Con esta entrada terminamos el paseo por la Patagonia oriental, pero no la serie de entradas fotográficas sobre el viaje patagónico: tras las ballenas y los elefantes marinos, ahora tocan los glaciares de la zona más occidental, al borde de la frontera con Chile. Prometo entradas en breve.



Hasta la vista, ciberespacio viajero.


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