martes, 30 de julio de 2013

Más madre que madrastra

Todos convenimos que el Papa Francisco está dando de qué hablar. Las declaraciones conocidas ayer, producidas en una rueda de prensa de casi hora y media en el avión que llevaba a Francisco y a los periodistas a Roma desde Río de Janeiro, han sido la última muestra de algo que se estaba viendo durante meses: este Papa tiene un carácter distinto. Propone unas formas que parecen desconocidas en la iglesia-institución, algo que ya es muy apreciado por muchos.


Francisco con Dilma Rousseff a su llegada a Brasil para la JMJ (Foto: Blog de Planalto http://www.flickr.com/photos/blogplanalto/)
Francisco con Dilma Rousseff a su llegada a Brasil para la JMJ (Foto: Blog de Planalto)

No se trata de que Francisco haya dicho que no tiene motivos para juzgar a un homosexual, aunque con la apostilla de "siempre que tenga buena voluntad y busque a Dios". Al menos, no solo de eso. Se trata de que el Papa está mostrando que la cabeza de la Iglesia tiene otras cosas que decir además de, como algunos piensan, criticar y prohibir. Se trata de que está mostrando una Iglesia que es más Madre que madrastra a la hora de tratar a sus hijos, que busca ser "servidora" en lugar de "controladora". Que tiene más palabras de aliento que de condena.


Habrá quien esté pensando que hasta ahora tampoco es que la Iglesia fuera condenando así como así, y tampoco estaría equivocado. No es que Benedicto XVI se caracterizara por ser un Papa 'condenatorio', me parece, pero tampoco era un Pontífice accesible a la gente. Tampoco parecía preocupado en dar otra imagen de la Iglesia, igual por su carácter de teólogo y estudioso, incómodo siempre ante los focos. Francisco sí lo está haciendo.

Un Papa que decide que ir a la JMJ no comporta necesariamente hablar de los temas espinosos de costumbre como el aborto o los anticonceptivos porque las posturas de la Iglesia ya son conocidas. Un Papa que les pregunta a los obispos y sacerdotes cómo son sus homilías. Si son cercanos. Si tienen Consejos Parroquiales para que participen los laicos, un tema en el que se lamenta de ir "demasiado retrasados".

Un Papa que se pregunta sobre los porqués de la desbandada de muchos fieles, huidos y desorientados como los discípulos de Emaús:

"Tal vez la Iglesia se ha mostrado demasiado débil, demasiado lejana de sus necesidades, demasiado pobre para responder a sus inquietudes, demasiado fría para con ellos, demasiado autorreferencial, prisionera de su propio lenguaje rígido; tal vez el mundo parece haber convertido a la Iglesia en una reliquia del pasado, insuficiente para las nuevas cuestiones; quizás la Iglesia tenía respuestas para la infancia del hombre, pero no para su edad adulta" (Almuerzo con los obispos brasileños)

Y sí, tampoco ha dicho nada que no fuera verdad antes de su pontificado -como ya se encargan algunos de señalar, igual con un poquito de celos porque este Papa se acerque a muchos en lugar de a los de siempre-, pero lo está diciendo de una forma distinta. Está tratando de ponerle un plus de normalidad a la Iglesia, a lo que ella dice y a cómo lo dice.

Además, está aportando una agenda propia de los temas que le interesan al Papa. A las preocupaciones de Benedicto XVI sobre temas tan controvertidos como los abusos de sacerdotes, las cuentas vaticanas o el diálogo ecuménico, Francisco les ha añadido nuevos temas, más pegados a lo terrenal. La progresiva marginación de jóvenes y mayores por lo que ha bautizado como la "civilización del descarte", el "culto al dios dinero", la preocupación por los emigrantes -de lo que tuvimos una clara prueba en su visita a Lampedusa-, el cuidado de los pobres, o el apoyo velado a las protestas contra la corrupción política.

Por supuesto, siempre habrá quien pida más. Y también quien se asuste porque se muevan las raíces del árbol de la Iglesia, en el que estaban algunos muy bien agarrados. Puede que en el camino se nos caigan un par de frutos podridos, se airee la copa y salgan nuevos brotes. Pero para eso hay que darle tiempo al jardinero.






Hasta la vista, ciberespacio.





1 comentario:

Anónimo dijo...

CADA DIA ESCRIBES MEJOR, SIGUE TU CAMINO.